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@solitalo

Su historia empezó hace aproximadamente 8000 años, cuando los Atlantes dejaron sus conocimientos a un grupo reducido de sacerdotes egipcios “Uab” (puros). En una de sus tumbas fue encontrado un ANILLO ATLANTE en gres Asuán. Una copia de plata le fué entregada al egiptólogo Howard Carter, el cual lo mantuvo en posesión hasta su fallecimiento en 1939.

Carter fue el descubridor de la tumba del faraón egipcio Tutankamón y el anillo le protegió de la maldición provocada por la apertura de la tumba, que estaba sellada con la siguiente inscripción: “Las Alas de la Muerte afectarán a aquél que viole el descanso eterno de Faraón”, sin tomar en cuenta esta advertencia los dos hombres entraron en el cuarto mortuorio del faraón Tutankamón, Hijo del Sol y Señor de los Dos Mundos.

Howard Carter descubrió muchos monumentos en el Valle de los Reyes de Egipto. Siendo muy joven, encontró perfectamente conservados los cuerpos del sacerdote Jua y su esposa en la cámara mortuoria de una de las primeras pirámides que estudió, y también estaba ahí el Sello Atlante. A partir de ése momento nunca se separó del Sello, el cuál lo protegió durante toda su vida .

Cuando descubrió la tumba de Tutankhamen, junto con otras 18 personas, quienes en una forma o en otra violaron la pirámide y fueron víctimas de la terrible amenaza. Todos murieron prematuramente en forma violenta o misteriosa, en poco tiempo, excepto Carter, el arqueólogo en jefe y por lo tanto responsable principal de la profanación, quien durante diez años continuó explorando la pirámide y clasificando el tesoro arqueológico más grande de todos los tiempos. Falleció hasta 1939, a la edad de 66 años, perfectamente protegido por el Sello, al que denominaba “Poderosísimo Talismán de la Defensa”.

Este anillo pasó a propiedad del radiestesista francés André de Bélizal, quien estudió al anillo y fue protegido por él durante su vida. A través de la radiestesia y múltiples experimentaciones, Bélizal encontró que la forma geométrica grabada en el anillo, sus proporciones y su distribución, es lo que le profería facultades especiales. En esta forma está contenida una onda de forma, la cual puede ser grabada como un sello no sólo en un anillo, sino en cualquier objeto.