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@solitalo

La llama Violeta - The Violet Flame

El Maestro Ascendido El Morya, ha dado a conocer una serie de mantras que contienen las claves de las etapas y pasos del sendero espiritual. Estos decretos de corazón, cabeza y mano nos recuerdan la misión de Cristo y los pasos de iniciación que demostró en su encarnación en Galilea.

Tu corazón, tu cabeza y tus manos son los instrumentos que la Trinidad de la vida utiliza para expresarse. El trabajo en equilibrio del corazón, la cabeza y las manos, está destinado a expresar el amor del Hijo en el corazón, la sabiduría del Padre en la cabeza y y el poder del Espíritu Santo en acción por medio de la obra de tus manos. El corazón recibe, la cabeza interpreta y la mano del Espíritu Santo ejecuta el diseño del plan divino.

Cuando utilizas el nombre de Yo Soy no se trata simplemente de una afirmación positiva. Dios está cumpliendo ese decreto en ti porque utilizas su nombre, porque eres su hijo y eres coheredero de la conciencia crística que tuvo Jesús.

Cada uno de los decretos de corazón, cabeza y mano corresponde a un chakra. Si pronuncias por lo menos tres veces cada verso manifestarás la acción de la Trinidad en cada uno de los chakras. Hoy comenzaremos con el chakra del corazón, en entregas posteriores colocaremos el resto.

Corazón, cabeza y mano (chakra del corazón)

El primer mantra invita a entrar a la llama violeta al corazón. Ahí tenemos grabada la dureza de corazón, la falta de perdón, las tensiones, dudas, miedos, etcétera. Simplemente las mortificaciones de la vida moderna en las grandes ciudades producen pesadez en el corazón.

¡Fuego violeta, divino amor,
llamea en este mi corazón!
Misericordia verdadera tú eres siempre,
mantenme en armonía contigo eternamente.

Visualiza y pide que la llama violeta resplandezca en toda el área de la cabeza, de la base del cuello hasta arriba.

Yo Soy Luz, tú Cristo en mí,
libera mi mente ahora y por siempre
fuego violeta brilla aquí,
entra en lo profundo de esta, mi mente.

Hay rayos secretos en nuestras manos y pies, lugares donde Cristo fue clavado. Recita este mantra:

Yo soy la mano de Dios en acción,
logrando la victoria todos los días;
para mi alma pura es una gran satisfacción
seguir el sendero de la Vía Media.