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@solitalo

El Timo órgano del sistema linfático, es por excelencia la glándula que regula y controla la maduración de todos los Linfocitos T del sistema endocrino, segregando para ese fin, todas las hormonas necesarias. Su máxima actividad se produce durante el desarrollo del feto y de forma especial durante la pubertad. Ejerce en los primeros años una especial actividad en la maduración del sistema linfático, en respuesta para la maduración del sistema inmune, de las glándulas sexuales regula su desarrollo y su maduración.

Está situada en el centro del pecho, justo detrás del esternón,por mucho tiempo se desconocía su función y se le consideraba de poca importancia. Actualmente sabemos que su buen funcionamiento es determinante para el bienestar y salud del ser humano. Esta glándula demuestra un peculiar comportamiento: según sea nuestro estado de ánimo la glándula crece o decrece, y como consecuencia, inhibe o estimula sus secreciones. Lo que hace que se comporte de esta manera es la manera en que se gestionan las emociones y en cómo nos sentimos habitualmente.

El timo se ve afectado por los dos sentimientos básicos del ser humano: el amor y el miedo. Así, si en la vida frecuentemente nos movemos en el rango de los sentimientos amorosos como la confianza, la gratitud y la alegría, el timo se fortalece y crece, con lo cual su actividad se intensifica y su energía vital aumenta. Por el contrario, si vivimos comúnmente los sentimientos derivados del miedo, como la preocupación, la ansiedad, la desconfianza, el estrés, etc., el timo ralentiza su actividad y se debilita. No es por casualidad que se le considere directamente relacionado al sistema energético e inmunológico.

En el Timo tiene lugar la diferenciación de los linfocitos indiferenciados (Linfobastos T) que de la Medula Ósea, ingresan en el Timo para su maduración y diferenciación, pasando por el Cortex Superficial del Timo, ya maduros, pasan al Cortex Profundo del Timo y finalmente a su Medula en ese recorrido adquieren los receptores los antígenos ya específicos, así aprenden a no atacar los antígenos, del propio individuo(Auto Antígenos)para ser en adelante Linfocitos T maduros. Queda claro la importancia ejercida, por esta maravillosa glándula, en el crecimiento y maduración del Sistema Endocrino, Glándulas Sexuales, de sobre manera especial del Sistema Immune.

El Timo era conocido por los Griegos, que lo denominaban THUMUS, en Griego significa: Alma, Vida, por situarse en el centro del pecho, cerca en donde se siente de forma muy subjetiva las emociones, muy cerca del corazón. Regula y controla el flujo de la Linfa por todo el cuerpo, el Sistema Linfático extrae los materiales extraños, las toxinas y los desechos de las células, arrastrándolos a la corriente sanguínea para su depuración y eliminación.

Esta glándula regula y controla el flujo de la energía a través de nuestro activo cuerpo energético propio, poniendo en marcha medidas correctoras para la regulación del mismo, contrarrestando los desequilibrios tan pronto se presenten y así alcanzar el máximo equilibrio de la energía corporal. El Timo constituye el enlace o eslabón entre la Mente y el Cuerpo, siendo el primer órgano en afectarse por el estrés mental. Desde siempre la Glándula Timo a constituido la sede o asiento de la energía Vital o Thymos. Una Glándula Timo activa sana contribuye a una salud vibrante positiva, con un sistema Inmune fuerte.

El timo sigue siendo un ilustre desconocido. El crece cuando estamos alegres y encoje a la mitad cuando estamos estresados y aún más cuando nos enfermamos. Esa característica confundió durante mucho tiempo a la medicina, que solo lo conocía a través de las autopsias y siempre lo encontraba achicado y encogido. Se suponía que se atrofiaba y dejaba de trabajar en la adolescencia, tanto es que durante décadas los médicos americanos bombardeaban timos perfectamente saludables con altas dosis de rayos X, creyendo que su ‘tamaño anormal’ podrían causar problemas.

Más tarde la ciencia demostró que, mismo encogiendo después de la infancia, el sigue siendo activo; es uno de los pilares de nuestro sistema inmunológico, junto con las glándulas adrenales y la espina dorsal y está directamente conectado a los sentidos, la conciencia y el lenguaje.
Como una central de teléfonos por donde pasan todas las llamadas, hace conexiones para afuera y para adentro. Si somos invadidos por microbios o toxinas, reacciona inmediatamente produciendo células de defensa.

Pero también es muy sensible a imágenes, colores, luces, olores, sabores, gestos, toques, sonidos, palabras y pensamientos. El amor y odio lo afectan profundamente. Mientras que los pensamientos negativos tienen más poder sobre el que los virus y bacterias. Como esa actitud negativa no existe en forma concreta, el timo intenta reaccionar y se debilita, luchando contra un invasor desconocido y abre espacios para síntomas de baja inmunidad, como los herpes.

En la práctica de Yoga existen infinidad de posturas que afectan positivamente al Timo y sus funciones inmunológicas. En la vida diaria la fórmula que con toda seguridad va a hacer que la Glándula Timo se ponga a funcionar felizmente es tener una actitud sana ante la vida; reír y vibrar; buscar la paz que nos haga sentir amor por lo que nos rodea; vivir el ahora con la mayor sabiduría posible; expresar nuestras emociones asertivamente; construir la mejor interpretación posible de quiénes somos y de lo que somos capaces de hacer y sentir.