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@solitalo

Una vez que armonizado nuestro espacio y después de haberle dado la bienvenida al Espíritu de la Navidad, antes de cenar tomamos la hoja con las peticiones realizadas y haces esta petición antes de quemarla. Coloca una vela amarilla, dorada o anaranjada untada con canela y esencia de mandarina o naranja que colocarás en un platico con clavos de olor a su alrededor.

En nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, en nombre de mi Amado Maestro Natividad, bendigo la Presencia, la Esencia y la Sustancia de Dios en estas peticiones, para que se realicen y se manifiesten, porque sé que serán cumplidas en mí y en toda la Humanidad. Gracias Padre, porque sé que ya está dado.

Ahora procedes a quemar la hoja de peticiones, dirigiéndote mentalmente a los ángeles de la Navidad:

Ángeles Integradores de la Abundancia, transmitan estas peticiones a mi Amado Maestro Natividad para que me sean conferidas sólo para el Bien, Amor y Perfección en mí y en toda la Humanidad.

Puedes esparcir las cenizas al viento si estás en un lugar abierto, o guardarlas en un sobre si te encuentras en un lugar cerrado. Si deseas, en este momento puedes decir la oración de gratitud y despedida de la llama, la cual dice:

Gracias a la Presencia de Dios Universal, a sus Ángeles y muy especialmente al Espíritu de la Navidad, quienes nos han asistido este día.

Bendita llama, expresión de la esencia luz de Dios, gracias por tu servicio obediente a la humanidad, regresa ahora al centro corazón de la creación para que seas atraída de nuevo a la acción a través de la invocación de la humanidad para expandir los bordes del reino del padre por todo el infinito. En la unidad de toda vida nos inclinamos y damos gracias por la oportunidad de haber participado en este servicio (se deja consumir la vela amarilla, dorada o anaranjada que se ha encendido previamente).

Con la música navideña como fondo, al terminar el ritual se reparten abrazos a cada invitado, y sentiremos la luz dorada que se irradia desde el centro del Universo que nos bañará de bendiciones, hay una sensación de Unidad y de Paz.

Los regalos de Natividad vienen en las manos de los ángeles de la Opulencia, de la Prosperidad, de la Abundancia y del Suministro. Una de las formas simbólicas en que podemos manifestar esa generosidad es celebrando un brindis y una gran cena que compartimos al terminar el ritual de las peticiones. La bebida preferiblemente es el vino rosado, el cual no se tomará en forma exagerada para no perder el sentido espiritual del día tan especial que estamos conmemorando.