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@fulgeofulsi

Los seres humanos tenemos la capacidad de viajar más allá de nuestro cuerpo físico hacia otras dimensiones…

Desarrollar esta habilidad nos aporta conocimiento, sabiduría, libertad y nos libera del miedo a la muerte física. Liberación de las ataduras físicas, mentales, emocionales psíquicas y espirituales es la razón principal por la que el alma necesita reencontrarse a sí misma en sí misma, sola y fuera de las ligaduras del cuerpo físico.

Platón escribió sobre las experiencias en el umbral en su libro X de «La República». También describió los viajes astrales en su Fedro, cuando narraba los detalles de las últimas horas de Sócrates. Dice Sócrates: “¿Y qué es la purificación sino la separación del Alma del cuerpo, tal como he dicho antes; el hálito de reunión y recogimiento del alma hacia sí misma, fuera de los avatares del cuerpo; la morada en su propio espacio y sola, al igual que en otro lugar también sola, en otra vida o en esta, tanto como pueda; la liberación del Alma de las cadenas del cuerpo?.”

Pitágoras, el adepto y matemático griego del siglo V a.C., fue capaz de utilizar el viaje del Alma en cualquier momento. Napoleón también era un viajero y Alejandro Magno lo utilizó mientras salía victorioso en las batallas de Gaugamela, Hidaspo e Isos. Zoroastro, o Zaratustra también dominaba el viaje astral y visitó el tercer plano. Sostuvo numerosas comunicaciones con sus Maestros y Guías que facilitaron la caída final de la idolatría degenerada persa. Mahoma realizó viajes similares a los de Zoroastro, sobre su “caballo blanco”

¿Pero qué es un Viaje Astral?

El viaje astral es la experiencia extracorporal es la sensación de estar flotando proyectado fuera del cuerpo. En algunos casos el sujeto puede experimentar la autoscopia (posibilidad de ver el propio cuerpo desde el punto de vista de un observador externo). La proyección astral o desdoblamiento astral es un tipo de experiencia mental subjetiva, por la cual muchas personas dicen haber experimentado una separación o «desdoblamiento» de lo que llaman el cuerpo astral (o cuerpo sutil), del cuerpo físico.

El mismo fenómeno recibe varias denominaciones distintas:

  • Desdoblamiento astral.
  • Proyección astral.
  • Viaje astral.
  • Desdoblamiento corporal.

El término Viaje Astral es un término esotérico de procedencia oriental que define la experiencia desarrollada por el cuerpo astral de la persona, el cual consiste en la «envoltura estelar del alma». Se considera que el cuerpo astral esta conformado por una sustancia energética ligera, translucida, luminosa y evanescente que es una replica exacta del cuerpo físico. Tiene por misión transportar el alma de la persona en el momento de la muerte física en un fantástico viaje astral hacia el universo. Esta creencia está fuertemente arraigada y ya se manifestaba en antiguos textos hindúes, egipcios, griegos, y hasta en la Biblia cristiana.

Lo primero que sucede en un viaje astral consciente, es la separación del cuerpo astral. Cuando esto sucede, el cuerpo físico queda inerte, con la mirada perdida o los ojos cerrados, con unas constantes vitales muy bajas, pero en absoluto dormido.

La concentración es necesaria, pero no indispensable. Y se puede tener conciencia, o no, de lo que sucede a nuestro alrededor físico mientras el cuerpo astral vuela por otros planos. La sensación vivida de la separación puede darse de formas diversas: Una de ellas es la sensación de mareo; una sensación de movimiento ondular, como el vaivén de las olas del mar; otra más es la sensación de giro frenético, como si estuviéramos a bordo de una violenta atracción de parque de atracciones.

Pero la mas común es la sensación de elevación. Y esta elevación también puede darse de distintas formas:

  • Sensación de ponernos de pie.
  • Sensación de ponernos de cabeza.
  • O sensación de elevación total, como si fuéramos un globo lleno de gas que comienza a elevarse.

Las primeras impresiones del viaje astral son en relación con nuestro entorno y con nuestro propio cuerpo físico, al que podemos ver postrado, si estamos acostados, o sentado en flor de loto si practicamos una sesión yoguística. Precisamente la visión del propio cuerpo resulta bastante desconcertante para la mayoría de las personas que realizan un viaje astral sin tener una buena preparación.

Y cuando se habla de una buena preparación no se refiero a esa serie de tonterías religiosas que alegan los «entendidos», sino a la capacidad intelectual que cada persona debe tener para entender diferentes fenómenos a los que puede enfrentarse a lo largo de la vida.

Una vez que el cuerpo astral se ha elevado lo suficiente como para poder ver el cuerpo físico y las estancias que le rodean, sobre todo en las primeras experiencias, es posible que se dedique a viajar por ciertas áreas del mundo físico.

La viveza del viaje hace que veamos las cosas físicas tal y como las vemos habitualmente, es decir, claras y sólidas. Las puertas y las paredes, que el cuerpo astral puede atravesar sin el menor esfuerzo, nos atemorizan por su robusta apariencia. Después de dar un par de vueltas por nuestro entorno, es posible que pronto se proyecte hacia alguna parte del infinito universo.