Etiquetas

, , , , , ,

@solitalo

Wah-Kah-Nee es un espíritu de las etnias amerindias chinook, de norteamérica, establecidas a lo largo del río Columbia, en la región noroeste de la costa del Pacífico. La vida de los chinook dependía totalmente del río, ya que el pescado era su principal recurso alimentario. Cuenta la leyenda que en un año el pueblo tuvo que afrontar un invierno sin fin. Los ancianos se reunieron en consejo y llegaron a la conclusión de que aquel tiempo gélido les había sido enviado como castigo por haber matado a un ave.

Una niña confesó con dolor que ella había lanzado la piedra que había matado el pájaro. La muchacha se ofreció en sacrificio. Los chinook la vistieron con sus mejores ropas y la tendieron sobre el hielo, donde se fue helando lentamente.

Su expiación aplacó a los espíritus. El hielo empezó a derretirse y las aguas del río volvieron a fluir. Un año más tarde, el bloque de hielo que recubría el cuerpo de Wah-Kah-Nee se derritió también, y milagrosamente la muchacha revivió. Durante el resto de su vida fue chamana de su pueblo. Se decía que, desde aquel día, podía caminar sin ropa de abrigo en medio del tiempo más inclemente.

Meditación

Toda acción provoca una reacción,
y toda elección tiene una consecuencia.