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@solitalo

Cuánto tiempo de nuestra vida, pasamos tratando de cambiar a los demás, aún más cuánto tiempo de nuestra vida tratamos de decirles a los demás cómo hacer las cosas, cómo decir las cosas, cómo se deben comportar, cómo deben ser con ellos mismos y cómo deben ser con nosotros, gran parte de nuestra vida incluso dejamos de vivirla por vivir la de las personas que nos rodean, llámense, esposos, hijos, amigos, políticos e incluso entrenadores de fútbol.

Creemos realmente que nosotros tenemos la iluminación, la sabiduría, la experiencia y la varita mágica de nuestras actitudes para poder cambiar a los demás. Si te vas, no me vuelves a ver, si no me dices te amo cien veces al día me enojo, si no haces lo que yo te digo, etc.

Cuánto tiempo tratamos de cambiar nosotros mismos, para complacer a otros, aún en contra de nuestra integridad, de nuestras convicciones, sólo para tratar de recibir migajas de amor o de atención por parte de los demás.

Cuanta energía gastamos tratando de superarnos a nosotros mismos, para enseñarles a los demás que sí podemos, lograr o hacer determinadas cosas, adquirimos deudas, trabajamos 24 horas, o en el lado más negativo, nos enfermamos sólo para tener el privilegio de decirles a los demás te voy a enseñar…

Cuando consiente estas actitudes con Hooponopono, no necesito decirles a los demás que cambian, ni necesito cambiar yo, solo digo Por favor perdóname, y esta sencilla palabra la recibe tu divinidad interior y cambia automáticamente todo aquello que no te permita ser feliz.

Cuando dices Por favor perdóname, no se lo dices a Dios, por aquello que crees tú, lo ha ofendido. Cuando dices Por favor perdóname, no se lo dices a los que tú crees has ofendido.

Cuando dices Por favor perdóname, te lo dices a ti mismo, por que en ti existen memorias erróneas, que han traído a tu realidad, personas o circunstancias que te lastiman, que te hacen sentir, inferior, que te hacen sentir la enfermedad, que te hacen vivir en un mundo de carencias, de violencia, de guerra, de corrupción, de adicciones, de pensamientos negativos, de depresión, de obesidad, de malas relaciones.

Cuando dices Por favor perdóname, igualmente asumes el 100% de la responsabilidad por esa realidad que no te hace feliz.

Fuente: sites.google.com