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@solitalo

Cuando algo se manifiesta en nuestra realidad y ese algo nos causa dolor, ya sea físico o emocional, por ejemplo una enfermedad, una adicción, un accidente, una depresión, una condición de pobreza, de deudas, una mala relación, juicios legales, prisión, una crisis económica, un terremoto, una inundación, la muerte de un ser querido, es muy difícil dar gracias.

Sin embargo, en una analogía, imagina, que vas en un carro último modelo, y que de repente se para y no camina, primero revisas si tiene gasolina, después revisas el aceite, o si existe en el tablero una luz prendida y ves que todo está normal, posiblemente te fijes en los cauchos, para saber si no están desinflados y después abres la maleta y te encuentras con que el motor esta sellado, que hay múltiples cables y fusibles y que todo en apariencia se ve bien, no sale humo, no está caliente y por no dejar mueves algunos de los cables y aprietas los fusibles y regresas al interior, y vuelves a darle marcha y el carro sigue sin prender.

Todo este proceso, puede ser que te llene de asombro, de frustración, de temor, de indignación, de contrariedad, primero, por que el carro es nuevo, segundo, por que no sabes o ni idea tienes que le pasa, tercera, por que tal vez interfiera con tus actividades este suceso, cuarta a lo mejor tienes que invertir en la reparación o prescindir de tu carro en lo que lo arreglen, etc.

Pero bueno finalmente llegan dos personsa a ayudarte, la primera de ellas, te dice, necesitamos desarmar todo el motor, para saber qué es lo que no funciona y empieza a halar los cables y a quitar tornillos y te preguntas, ¿sabrá volverlos a acomodar?

La segunda persona te dice, yo tengo un scanner y lo conecta al coche y este de inmediato indica que lo que no quitaste fue la alarma, la quitas y el carro vuelve a funcionar.

Ahora imagina que tu vida se para al igual que tu carro y tú no sabes por qué, cuál es la razón, creo que sentirías lo mismo que con tu carro, rabia, frustración, enojo, asombro, miedo, dolor.

Cuando hay una manifestación en nuestra realidad, una deuda económica por ejemplo, que no nos permite estar tranquilos, que nos tiene angustiados, estresados, con temor, con frustración, bueno pues esa deuda, es la manifestación de que en nuestra memoria existe una creencia o pensamiento erróneo, de que es difícil conseguir el dinero, de que la crisis económica se ha globalizado, de que el dinero sólo lo tienen los narcotraficantes, de que es mejor ser pobre, porque el dinero corrompe el alma, de que el dinero es sucio, de que yo no merezco ser libre económicamente, de que solo trabajando puedo tener dinero, etc. no necesitas perder la salud por el stress o divorciarte por problemas de dinero o quitarte la vida o perder todos los bienes que tienes, si no reconocer que existe dentro de ti una memoria o creencia errónea, si existe una deuda en mi vida, es porque yo creo en ella y si yo creo en ellas las manifiesto.

Con la técnica de Ho’oponopono, tú le das gracias a esa deuda, por haberse manifestado, y porque con su manifestación te das cuenta de que existe en ti una memoria o creencia errada y la puedes corregir.

Le damos las gracias por que al reconocer su presencia, no necesitamos dañarnos ni dañar a los demás.

Gracias

Fuente: sites.google.com