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@solitalo

Los seres humanos, por nuestras características físicas y nuestro carácter, tendemos a manifestarnos más Yin o Yang. Aunque también existen personas con una tendencia más equilibrada. Las personas Yin suelen ser altas y delgadas, sus facciones son largas, al igual que las manos, los dedos y los pies, los ojos tienden a ser grandes y separados, los labios gruesos, comen lo que desean y no suben de peso fácilmente.

Las personas Yang pueden ser más bajas de estatura, llenitas, propensas a subir de peso, de manos y pies chicos, ojos pequeños y cercanos, labios delgados. En carácter, las personas con tendencia Yin se manifiestan serias, tranquilas, reflexivas, hacen las cosas por convencimiento propio, interioristas, no se angustian por una emoción de competencia. Las personas que abusan de la energía Yin se pueden volver solitarias, se aíslan de los demás, se sienten solas, se deprimen y lloran; en el grado extremo del Yin se vuelven depresivos. En ese punto extremo pasan al punto extremo del Yang que es la violencia, por eso muchas personas después de una depresión muy fuerte se vuelven agresivas y violentas, o al contrario, después de agresivos pasan a depresivos.

Las personas Yang se caracterizan por manifestarse activas, alegres, hablan mucho, pueden hacer varias cosas a la vez, viven aceleradas, son personas que funcionan con base en la competitividad: si alguien no compite con ellos no se esfuerzan por realizar las cosas y las tareas; son muy comunicativas, directas, francas, aceleradas, empiezan a exagerar o a abusar de la energía Yang cayendo en el estrés y la desesperación; cuando llegan al punto máximo se vuelven violentos y pasan al extremo del Yin que es la depresión y el llanto.

En el sistema de vida que llevamos, la influencia del entorno es fuerte, podemos trabajar el equilibrio en forma personal aplicando los colores y materiales en la ropa que empleamos, los alimentos que consumimos y las actividades que realizamos, para buscar un equilibrio y balance. Si tu tendencia es Yin, el Yang te ayudará y viceversa.

Colores Yin: Colores fríos y oscuros, negro, azul marino, gris, morado obispo, tonos pastel, verdes (todos los tonos), rojo quemado.

Colores Yan: blanco, amarillo, tonos brillantes, fresa, rojo sangre, verde perico.

Dentro del Yang hay Yin y dentro del Yin hay Yang. En la gama de los rojos, el rojo quemado es Yin y el rojo sangre es Yang. El verde es un color Yin y, sin embargo, el verde perico es Yang, mientras que el verde hoja es Yin. Entonces, en un espacio donde se necesita energía Yin se
pueden utilizar verdes, aunque si no se quiere demasiado Yin, puede utilizarse el verde Yang, y de esta forma habrá energía Yin y Yang creando un balance y equilibrio en el entorno.

Asimismo, los alimentos también se pueden clasificar y asociar con Yin y Yang, como se enseña a continuación:

Alimentos Yin: Líquidos, helados, alimentos crudos.
Alimentos Yang: salados, carnes, aves

Las actividades correspondientes se incluyen en la siguiente clasificación:

Actividades Yin: natación, caminata lenta, golf, meditación, descanso, masajes.
Actividades Yang: las de alto impacto como fútbol, karate, boxeo, aeróbicos.
Actividades Yin-Yang: danza, equitación, esquí, caminar descalzo sobre el pasto, jardinería.

El Yin-Yang nos ofrece una alternativa para ajustar el balance de nuestra vida, tanto en nuestras relaciones sociales como con lo que nos rodea. En algunas ocasiones, todo es más Yin o más Yang de acuerdo con lo que se le compara; por ejemplo, descansar es más Yin que trabajar, pero éste a su vez es más Yang que dormir. Con base en las fases de la Luna, nuestra actitud se convierte más Yin o más Yang. En Luna llena nos convertimos más Yang y activos, mientras que en los días subsecuentes nos vamos volviendo más Yin, es entonces el momento de cultivar nuestro espíritu y paz interior. Lo mismo sucede con las estaciones del año, como el verano (Yang) o el invierno (Yin).

El recorrido del Sol al amanecer atrae energía Yang a la casa y al atardecer energía Yin, por lo que se recomienda que en el área de la casa donde llega la energía Yang se coloquen las habitaciones de actividades que requieran nuestra energía Yang, y en el lado contrario, las que representen el Yin. Si tú eres una persona demasiado Yang, puedes pasar más tiempo en tus habitaciones Yin, para balancear tu propio Chi y viceversa.

Fuente: El Gran Libro del Feng Shui de Mónica Koppel