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@solitalo

 

Mucho se habla de los mudras pero pocos conocen realmente cuál es  su significado y su poder, por eso hoy veremos qué son y en entradas posteriores les iré colocando algunos mudras que puedan ayudarlos en su cotidianidad.

En el marco del budismo y el hinduismo, un mudra es un gesto sagrado hecho generalmente con las manos, cada uno tiene cualidades específicas que favorecen al propio practicante. En el hinduismo se considera que hay 24 mudras principales.1 Junto con los āsanas (posturas corporales), los mudras se emplean en la meditación budista y en el yoga hinduista. Los gestos manuales comunes forman una parte importante de la iconografía hinduista y budista.

Este gesto o posición, atrapa y guía el flujo de energía y reflejos al cerebro. Doblando, cruzando, estirando y tocando los dedos y las manos, podemos hablar con el cuerpo y la mente, dado que cada área de la mano está relacionada con cierta parte de la mente o el cuerpo.

Cada mudra ejerce suficiente presión como para sentir el flujo de energía a través de los “nadis” (canales psíquicos) en los brazos pero no la suficientemente como para enblanquecer los dedos.

También conocido como yoga para las manos, los mudras son un sistema de posiciones logradas con las manos, muy utilizado en el Yoga para restituir el adecuado flujo de la energía vital, o prana, por todo el organismo.

Esto es posible debido a la gran concentración de terminaciones nerviosas que se encuentran en las manos, solo comparada con la encontrada en los pies, y que al unir y posicionar los dedos de determinada forma se crean circuitos energéticos que posibilitan la estimulación del elemento desequilibrado para fomentar su recuperación.

Para lograr esto debe comprenderse el valor y función que cada dedo posee para la realización de los mudras, representando cada uno de ellos a uno de los elementos, y por lo tanto, controlando distintas partes y funciones del cuerpo, que determinarán qué dedos utilizar y de qué forma, durante la práctica de un mudra para obtener beneficios sobre una afección en particular.

Los mudras se practican con una presión ligera de los dedos hasta sentir un flujo de energía por el cuerpo, mientas que las manos están relajadas.

Significados de los dedos e los Mudras

Pulgar: Se representa con el elemento Fuego, asignándole funciones sobre el pulmón, la lógica y la fuerza de voluntad.

Índice: Simboliza al Aire y controla el estómago, el pensamiento y la mente.

El Mayor: Se le asocia con el elemento Éter, y se le asignan funciones sobre la circulación sanguínea y la vesícula.

Anular: Representado al elemento Tierra, el dedo anular controla el hígado, la vitalidad y la buena salud general.

Meñique: En este caso se trata del elemento Agua, y se encuentra vinculado directamente con el corazón, la sexualidad, la comunicación y las relaciones con otras personas.

Mudras en Japón

En otras culturas, como la japonesa, los denominan sellos, (kuji kiri). Gertrud Hirschi lo define muy bien en su libro: “Al meditar sobre el concepto mudra, me di perfecta cuenta del simbolismo del sello, en el sentido de que utilizamos a menudo, y de forma inconsciente, un gesto para sellar algo, por ejemplo, cuando queremos otorgar a una decisión un determinado peso o cuando llegamos a un acuerdo con otra persona o incluso con la Conciencia Cósmica. Así mismo podemos sellar algo con nuestras fuerzas interiores y establecer un pacto con nosotros mismos. Un sello oculta siempre lo misterioso. […] El misterio a su vez, está siempre enraizado en lo divino, por lo que, en definitiva, cada mudra establece para nosotros una conexión especial con la Conciencia Cósmica.”

Y no solo una conexión mística  como dice Gertrud, si no que, también, los mudras representan, de forma plástica, diferentes estados de conciencia. Y a su vez, cada posición puede llevar a la persona a los estados de la conciencia que el mudra simboliza.

 ¿Por qué se producen tales cambios y cómo se desarrollan?

En realidad, los mudras estimulan determinadas partes del cerebro. Uno de los efectos a nivel cerebral se trata del aumento de las conexiones entre neuronas y la forja de nuevas vías de acceso neuronal.

Al ejercitar los dedos, se fomenta significativamente la plasticidad cerebral, la capacidad del cerebro para renovarse. La mayor parte de esta renovación tiene lugar en la corteza motora del cerebro, que controla el movimiento físico, mejorando así la capacidad general para controlar el movimiento.

Pero no solo actúan sobre la capacidad motriz, si no que también mejoran notablemente la atención del que los practica.

El poder de los movimientos de los dedos para mejorar el cerebro puede proceder del hecho anatómico de que el control sobre manos y dedos requiere el uso de grandes áreas del cerebro.

Los mudras son también una expresión corporal, ya que muchas veces al hablar, gesticulamos y transmitimos nuestro estado de ánimo a través de las manos.  Una persona que habla con las manos metidas en los bolsillos, suele ser una persona tímida. La persona que cruza los brazos frente al pecho, inconscientemente está creando una “barrera protectora” de cara a su interlocutor y la persona que gesticula mucho con las manos suele ser una persona extrovertida, mostrando incluso, dotes de liderazgo.

En la danza hindú, por ejemplo, ya sea bollywood, bhangra o kathak, el movimiento de las manos y la formación de mudras es un factor muy importante.

Las palmas de las manos siempre son mostradas al público, simbolizando así, que los bailarines/as están abriendo su propia alma, para llegar al alma del público. Por eso, las bailarinas decoran sus manos con motivos hechos de hena.

Fuente: Mudras: El poder del yoga en sus manos. Gertrud Hirschi Año:1998