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Debemos desprendernos de nuestras ropas, de nuestros sueños…debemos desprendernos del vínculo emocional que implica el goce individual de algo aparentemente…de ley.

Cada sentimiento que golpea nuestro cuerpo se lo ha de llevar como ola que rompe en el mar. No nos pertenece a nosotros creer que nos implicamos y sentir emociones que son disfraces o destellos de algo mucho más glorioso y esencial. El amor no es el gozo, ni el placer, ni el deseo de sentirse vivo…porque ello es un derecho propio. No hay que conseguirlo ni buscarlo.

Nos han contado que para lograr algo hay que buscar, luchar, pelear, e incluso robar.

Nosotros, el Ser Humano, somos seres portadores de un alma y un cuerpo que lo alberga, y este conjunto es maravilloso porque tenemos todo el cosmos en una fracción de tercera y cuarta dimensión. Es decir, los mecanismos físicos donde alberga nuestra alma siempre nos van a contar a modo de antena o radar cuales son los elementos que nos rodean y sus intenciones, así pues, somos seres receptores y emisores, por tanto recibiremos los estímulos exteriores para comprender qué ocurre en el entorno y entender cómo funciona nuestro vehículo.

Pero ésto no es todo, hay mucho más. Por muchos siglos a la humanidad se le ha guiado para que solo se centre en el estudio de este vehículo, que es nuestro cuerpo, por supuesto una parte de nosotros..pero y nuestro ser…¿quién es?¿ Qué función tiene?

Durante años, nos hemos dedicado al estudio de las enfermedades, de las emociones, del cerebro, de la evolución, de los comportamientos sociales. Hemos estudiado para aumentar nuestra cultura, trabajado, cuidado nuestro cuerpo para tener salud y vivir por muchos años con nuestros seres queridos. Hemos alimentado nuestro portador de alma con alimentos, con sentimientos, con cultura, ..y…en alguna ocasión, de nuestro Ser, de nuestra esencia y alma, de nuestra conciencia, se han ocupado las llamadas religiones, que al fin y al cabo es otro tipo de partido político y por tanto de dominación.

Las religiones nos dieron algo de alivio al reafirmarnos que hay algo más, algo maravilloso y divino como es el espíritu, y algo superior que nos domina llamado Dios. Nos dieron uno cuántos libros que ellos llamaron sagrados o divinos, algunos escritos por el mismísimo Dios, y otro por sus elegidos…y por muchos años así nos creíamos que era. Aquellos libros sagrados fueron escritos por ellos mismos, que siempre fueron y son grandes estudiosos de la alquimia, de la energía cuántica, del universo y por supuesto ya sabemos que trabajan para ellos muchos psíquicos, y entidades extraterrestres que les dan la suficiente información y maneras de poder usarla para dominar a una población ignorante y llena de temor e incomprensión por todo cuanto les rodea.

Es por ello que si analizamos bien que nuestro cuerpo es el vehículo donde se asienta nuestro Ser, es importante que descubramos y vayamos hacia el camino de entender quien somos en verdad.

También es vital comprender que no hay nada exterior que nos dirige y maneja, y aunque los estudiosos saben que todo está orquestado y programado hay algo aún más importante y es que todo está diagramado y dirigido por nosotros mismos..y esto es lo que nos hace libres realmente…No hay nadie ni nada por arriba de nosotros. Somos eternos, multidimensionales, y es ese Ser que está en dimensiones fuera de nuestra comprensión de este ahora, el que desde su magnificencia y excelencia nos guía, ayuda y acompaña en cada experiencia, vivencia, reencarnación, o fusión con la fuente.

Fuente: origenestelar.com