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@solitalo

La virtud y el vicio, la fuerza y la debilidad, la belleza y la fealdad son diferentes aspectos del bien y el mal que uno ve manifestarse por todas partes. Pero en lugar de aprender a comportarse con esos dos polos de la unidad, los humanos no dejan de preguntarse por qué Dios permite que el mal exista. Y no deben plantearse más este tipo de preguntas, sino comprender que el bien y el mal están íntimamente vinculados, porque en tanto que polos complementarios, tienen asuntos que tratar juntos.

Nuestra vida en la Tierra está completamente condicionada por la alternancia de los días y de las noches, y esta alternancia que regula la vida de toda la naturaleza, regula también tanto nuestra vida física como nuestra vida psíquica. No sabríamos lo que es la luz si las tinieblas no existieran, ni lo que son la sabiduría, la justicia, la belleza, la alegría, si no estuviéramos obligados a enfrentarnos con la estupidez, con la injusticia, con la fealdad y con la tristeza. De la comparación y de la confrontación nace la comprensión. Si los contrarios no existieran, viviríamos en la indiferenciación.

Omraam Mikhaël Aïvanhov