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@solitalo

En esta meditación invocarás al arcángel Serafiel de los Serafines. Los Serafines son un colectivo de Ángeles que están unidos en una consciencia (una unidad de ángeles), cuya misión es ayudar a la humanidad mediante el aumento de la conciencia de lo Divino. Los Serafines se encuentran entre los seres angélicos más radiantes y son los más cercanos a Dios.

El Arcángel Serafiel tiene el poder y la autoridad para crear armonía; equilibrio y alineamiento mediante la purificación dinámica de la energía estancada que se ha acumulado alrededor de los seres humanos, de las situaciones y de los lugares.

Tiene la capacidad de modificar todos los trastornos que se encuentran bloqueados. Como siempre, asegúrate de antemano que no te van a interrumpir: cierra la puerta, apaga el teléfono, baja las luces, enciende un poco de incienso si lo deseas, o enciende una vela y colócala sobre tu altar; luego siéntate tranquilo y dedica unos segundos a entrar en contacto con la Tierra y concéntrate en el momento presente. Son sencillos rituales que sirven para relajarte y para entrar en un estado meditativo.

Meditación para pedir la ayuda de los ángeles

-Siéntate sobre un cojín o silla en tu espacio de meditación.
-Cierra los ojos y relaja el cuerpo concentrándote en tu respiración, dejando que se haga más lenta y profunda y haciendo que la exhalación sea más lenta que la inhalación.
-Deja que tu aura se expanda para llenar el espacio que se encuentra a tu alrededor.
-Invoca al Arcángel Serafiel entonando su nombre tres veces: “Serafiel, Serafiel, Serafiel”.
-Observa, siente, visualiza osé consciente de que ahora estás rodeado por el ser de luz más radiante que puedas imaginar.
-Declara mentalmente que necesitas ayuda, dejando que tu consciencia se fusione con los ángeles en una esfera brillante de luz.
-Al final de la ceremonia da las gracias al Arcángel Serafiel y a los Serafines, y envía una bendición universal desde tu chakra corazón.
-Puedes anotar tu experiencia para que en las próximas veces que hagas el ritual puedas comparar lo que has sentido.

Fuente: La Práctica de los Ángeles. Hazel Raven