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@solitalo

Bola de cristal

No faltan libros que presentan métodos para volverse clarividentes. En ellos se explica cómo mirar en una bola de cristal o en un espejo mágico, cómo utilizar algunas plantas o algunos ungüentos, cómo dejarse hipnotizar, etc. Seguramente todos esos métodos tienen alguna eficacia, pero son peligrosos para aquellos que los utilizan sin haber previamente trabajado para purificarse, siempre he insistido en ese punto.

Jesús decía: “Bienaventurados los puros de corazón porque ellos verán a Dios…” Uno puede volverse clarividente sin haber previamente trabajado sobre la pureza, pero no es el mundo divino lo que verá, sino todo lo que es preferible no ver: las catástrofes que se preparan, los crímenes que se traman en secreto, las desgracias, las entidades oscuras y maléficas que circulan entre los humanos. Dicho de otra manera, uno no ve sino lo que corresponde al nivel psíquico que uno mismo ha alcanzado, o apenas algo más. Por esto, el que quiere obtener la verdadera clarividencia, la visión del mundo divino, debe trabajar sobre el amor espiritual y la pureza.

Omraam Mikhaël Aïvanhov