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@solitalo

La vesícula biliar es un depósito en forma de pera en el que se acumula la bilis segregada por el hígado y donde es retenida, hasta verterla en la digestión cuando sea necesario. Es como una carga de agresividad que se retiene para utilizarla en el momento oportuno.

La vesícula no solo participa en la digestión física de los alimentos sino que también tiene un cometido equivalente en la digestión psicológica de los acontecimientos. Mediante la vesícula biliar expresamos la capacidad que tenemos para ver claro en nosotros mismos con honradez, es decir, nos ayuda a clarificar y a discernir. Los problemas en éste órgano nos hablan de la dificultad que tenemos para aceptar nuestros sentimientos, nuestra ira, nuestras emociones y de la dificultad que tenemos para vivirlas. Asimismo expresan nuestro deseo y nuestra tendencia a forzar, a utilizar, a manipular y a dirigir a los demás, aunque nos cuesta reconocerlo.

La bilis es un líquido verde amarillento de sabor amargo y simboliza la amargura presente en nuestro interior, el resentimiento, odio y frustración que podemos llegar a sentir, en relación a alguien cercano, por una injusticia, alimentado por los celos y la envidia. Por ejemplo, celos profesionales, traición. ¡Es indignante!

O sea, que lo que se expresa a través de la vesícula está en relación con el exterior, con la vida familiar o social. “¿Cuál es mi sitio?”, “¿Me reconocen los demás, me quieren por lo que hago o represento?”

Uno de los problemas más comunes de éste órgano es la formación de piedras, (cálculos biliares) que obstruyen el canal entre la vesícula y el duodeno.

Los cálculos representan esa actitud amarga y “biliosa” hacia los demás que, al cabo de un cierto tiempo, se endurece como una piedra. Son una cristalización de la bilis, de la ira, de los disgustos, de las críticas, etc.

Afecta principalmente a individuos de carácter triste y amargado, insatisfechos consigo mismo, que no se sienten reconocidos ni saben cuál es su “sitio” en la vida, que siempre tienen algo que objetar y que son propensos a ataques súbitos de cólera. “No quiero que los demás tengan rabia hacia mí”.

Las madres que por sus obligaciones familiares no han podido dar libre curso a su energía y mantienen juicios condenatorios y resentimientos por su falta de libertad, son candidatas firmes a padecer cálculos biliares.

Los cálculos biliares también suelen aparecer cuando se piensa de una manera y se actúa de otra. O cuando se tienen dificultades para tomar decisiones en la vida. Esta actitud provoca pensamientos de amargura y agresividad que se acumulan y se endurecen en el interior.

Las preocupaciones por algo que no podemos combatir “subirle a uno la bilis”, así como los sentimientos de injusticias, de rencor, de rabia, de cólera, afectan negativamente a la vesícula.

Conductos biliares intrahepáticos: Expresan un sentimiento de carencia (comida, dinero, etc.) y cólera.

Vía biliar extrahepática: Fuerte emoción de cólera.

Vías pancreáticas: Nos hablan de un sentimiento de carencia unido a una injusticia: “El dinero va allí, donde no tendría que ir”.

Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual

Mantener una actitud más blanda y más transigente con los demás.

Aprender a ver con claridad, a discernir, a adoptar el término medio.

Aprender a evaluar con ecuanimidad la parte de responsabilidad que le corresponde en una situación.

Expresar de forma positiva el malhumor reprimido.

Efectuar movimientos muy violentos y gritar fuertemente alivian el dolor y pueden prevenir la formación de cálculos.

Superar la desidia y los obstáculos que se interponen en el camino.

Dejar de calcular tanto y actuar según los deseos.

Es el precursor a tener problemas cardíacos, y resulta dañado por el temor a la pérdida, y todas las tensiones resultantes de una falta de confianza en la vida.

Es ansiedad con respecto al futuro y acá hay que mirar el tema de la concepción, si los padres no son positivos cuando ustedes fueron concebidos, si el alma pasó por un momento de trauma y no fueron bienvenidos a la nueva encarnación y hay una gran desilusión del alma acerca de la forma en la que los padres se ocuparán del niño, entones hay problemas en la vesícula biliar.

Fuentes: Joman Romero. Autor del libro CONOCERNOS ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?, barcelonalternativa.es