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@solitalo

Aborigenes Australianos

Aborígenes australianos

Los indígenas australianos son los descendientes de los primeros habitantes conocidos del continente australiano y las islas que lo rodean. El término incluye tanto a las tribus aborígenes como a los isleños del Estrecho de Torres, entre Australia y Nueva Guinea. Juntos agrupan alrededor del 2.4% de la población actual de Australia. El territorio tradicional de los aborígenes australianos se extiende por toda Australia, Tasmania y algunas islas cercanas. Luego de la salvaje colonización europea, su población fue diezmada de un estimado de más de 300.000 personas, a una población de apenas 60.000 en 1921.

Todavía no está del todo claro como y desde donde los aborígenes llegaron a Australia, pero lo que es evidente es que gentes con algún conocimiento marítimo viajaron durante estrechos de agua de cien kilómetros de anchura entre las islas al norte hasta que llegaron al continente del sur. Esta es la primera evidencia que tenemos de un viaje por mar por parte del hombre prehistórico. Según la historia convencional, esta migración marítima se hizo hace cerca de 30.000 o 40.000 años, cuando Australia y Nueva Guinea formaban parte de la misma masa de tierra, e islas tales como Java y Borneo eran mucho más grandes de lo que son hoy en día, haciendo que las extensiones de agua entre islas fueran más pequeñas de lo que conocemos. Sin embargo como veremos más adelante, existen evidencias de que Australia estuvo habitada desde hace mucho más que 100.000 años.

En 1838, cerca de Glenelg River, en la región de Kimberley, al noroeste de Australia, fueron descubiertas gran cantidad de pinturas rupestres de gran tamaño. Los aborígenes llamaban a las figuras antropomorfas que aparecen en estos extraños dibujos con el nombre de “WANDJINAS”, y aseguraban que no habían sido realizadas por sus antepasados, sino por unos seres que descendieron a la Tierra en tiempos remotos. Los “wandjinas” fueron seres sabios, trajeron la civilización y la prosperidad a los pueblos de la zona. Moldearon el paisaje, hicieron las montañas, las llanuras niveladas, fueron los creadores del mar y de la tierra, y construyeron “casas” de piedra en momentos en que las piedras eran todavía “flexibles”.

Fueron ellos los que hicieron la lluvia y excabaron los ríos y pozos de agua. Ellos también hicieron a los seres humanos, les enseñaron a cazar, pescar y cómo construir y utilizar ciertas armas. Les dieron leyes y ceremonias, incluyendo la escarificación de la piel y la circuncisión del pene.

Con rostros carentes de boca y rodeadas sus cabezas por uno o dos semicírculos en forma de herradura, los wandjinas parecen más bien inexpresivos. Su símbolo era la serpiente, al igual que el de otros dioses del resto del mundo, como el caso de Quetzalcóatl, la serpiente emplumada. La alusión a la serpiente es frecuente en las diferentes tribus de aborígenes australianas; por ejemplo ven a la Tierra como la gran serpiente Ungut. La Vía Láctea se ve como otra serpiente, llamada Wallanganda. Estas dos serpientes dieron origen a la creación, al soñar a todas las criaturas que viven en la Tierra.

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Los “Wandjinas” seres del cosmos representados por los aborígenes australianos

Estas pinturas rupestres pudieron ser datadas gracias a un nido de avispas fosilizado situado encima de uno de los “wandjinas”. Se estimó que los avisperos tenían unos 17000 años de antigüedad y, lógicamente, la edad de las pinturas debería retroceder aún más, al estar realizadas antes que los nidos. Sin embargo se han encontrado registros de que esta regiones ya estaban pobladas hacía muchísimos años atrás; dentro de los hallazgos destacan unas enormes herramientas descubiertas en las cuevas, las que fueron datadas en unos 100.000 años y los restos fósiles humanos hallados se acercan a una antigüedad de 200.000 años, contradiciendo así lo que la ciencia decía de que los primeros pobladores de Australia habían aparecido como máximo hace unos 65.000 años ó 30.000 según los más conservadores. Pero lo más sorprendente de esas herramientas es su tamaño y peso, que puede oscilar entre los 5 y 16 kilos. Hachas de mano, mazas, cuchillos, etc, que parecían hechas por y para seres gigantes de al menos 5 metros de altura.

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Cabeza de un hacha de mano, encontrada en las Montañas Azules de Nueva Gales del Sur.

Como reafirmando el hallazgo anterior, en mayo de 1970 fue descubierta una huella de un pie “humano” de 59 centímetros de largo por 18 de ancho. Una impresión en yeso se puede ver en el Mount York Natural History Museum en Munt, Victoria – Australia.

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Huella fosilizada de un gigante de 5 mts, encontrada en Australia

Parece que existe otro tipo de visitantes de las estrellas que tuvieron contacto con los antiguos aborígenes australianos, ya que cuenta una leyenda que una vez se libró una terrible batalla en Uluru durante el Tiempo de los Sueños, cuando un pueblo conocido como Los Hombres Serpiente Venenosos, atacó para dar muerte a los pueblos que habitaban la zona, Los Hombres Serpiente no Venenosos, pero Bulari, la Diosa madre de la Tierra, logró vencerlos con una nube de gases letales. Luego de terminada la batalla, los wandjinas o dioses, se transformaron en serpientes y se refugiaron en charcos cercanos.

Cuentan los nativos que los Wandjina surgieron de las nubes, y regresaron en la misma forma. En el mismo sentido, algunos miembros de la tribu dicen que los Wandjina han regresado al cielo, y ahora se les puede ver en la noche como luces a gran altura y en movimiento sobre la Tierra. Lo cual podría perfectamente entenderse, como la descripción actual de lo que llamaríamos OVNIS.

Wandjina dioses extraterrestres aborigenes Australia

Curiosas similitudes entre los Wandjinas y los “Grises” de la actualidad

De acuerdo con la tradición oral de los australianos autóctonos, muchos de los Hombres Serpiente, permanecen encerrados en una prisión bajo el Uluru, el punto más sagrado de toda Australia, más conocido por el nombre de AYERS ROCK, una enorme colina de granito que cambia de color durante el día y asombra a cuantos la visitan, por constituir una de las maravillas del mundo mineral.

Otra leyenda cuenta que también hubo terroríficos combates entre el dios del Sol (el cual llegó del cielo en una nave) y el dios de la Tierra. Los restos de estas luchas están reflejados en los extraños monolitos y formas que se encuentran diseminados por toda Australia, que según los científicos son erosiones producidas de forma natural, negando los aborígenes esta teoría, asegurando que son los restos de las ciudades construidas por los “arientas”, “yowies” y “luritchas”: seres mitad hombre, mitad animal.

Fuentes: Herald Sun Technology, es.wikipedia.org, Animal Planet TV,
http://www.heraldsun.com.au, conspiraciones1040.blogspot.com, planetamatrixilluminati.blogspot.com