@solitalo

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El elefante del dios Indra, Gajendra, fue a bañarse en el río. El elefante es símbolo de fuerza y poder, desprende poder cuando se trata de tirar o empujar o luchar o abrirse paso por donde quiere, no necesita la ayuda de nadie para dominar la selva y vivir su vida. 

Sin embargo, esta vez Gajendra tenía problemas pues un cocodrilo del río se había acercado sigilosamente, había apresado con mucha fuerza su pata delantera y lo estaba empujando hacia la corriente en las aguas profundas. El elefante se resistía  pero sin éxito. El agua no era su punto más fuerte y resbalaban en el barro, aumentando el dolor producido por los dientes del cocodrilo que enfurecía cada vez más. Gajendra tiraba con toda su alma, quería salvar la vida y seguir dominando el reino, puesto que era el habitante mas fuerte de toda la selva. 
Tiró con fuerzas nuevamente, pero el cocodrilo le ganó aún más terreno. Viendo entonces que pronto iba a morir en las aguas y no quedaría rastro suyo, cambió  súbitamente su táctica  nombró a Dios y rezó. “No puedo salvarme por mis propias fuerzas, me hundo cada vez más”. En aquel mismo instante apareció el dios Vishnu, montado en su gran águila Garuda y salvó a Gajendra de los dientes del cocodrilo. 
El elefante entendió que el dios divino apareció cuando el ser más fuerte de la tierra reconoció que tiene limitación, y que cuando abandonas la soberbia es cuando nos acercamos a Dios. Así comienza la mejor etapa de la vida.

Fuente: panteon-hinduismo.blogspot.com

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