@solitalo

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La materia que se encuentra en un estado sutil se puede condensar, dar formas nuevas. La cuestión del agua es la de la creación del mundo. El mundo primero estaba en el estado de vapor. Este vapor se condensó en agua suspendida que después creó los océanos.

No solamente los procesos del agua explican la creación, sino igualmente la reencarnación de las almas que vuelven a la tierra. Esas almas pasan por regiones variadas, y suben de nuevo al cielo bajo forma de vapor.

El hombre es una gota 10 de agua caída a la tierra y que vuelve a subir. El agua lo dice, pero no nos detenemos nunca en reflexionar.

Hay muchos otros grandes misterios escondidos en el agua, pero están unidos a la sangre. La sangre es agua transformada. Son los seres químicos interiores los que han hecho esta transformación. La sangre de la tierra, es el agua que corre.

El agua es la sangre para las plantas. Cuando comprenderemos lo que es el agua, comprenderemos muchas cosas. Si vamos más lejos comprenderemos que hay agua que es más elevada que el vapor, y que la sangre del Sol es la luz que sale de él. Por eso tenemos la vida.

Podéis comprender ahora por qué Jesús decía: “Si coméis mi carne y bebéis mi sangre, tendréis la vida eterna.” Es decir: si bebéis mi sangre que viene del Sol, la luz. Cristo no hablaba de su cuerpo físico, y cuando su sangre fue absorbida por la tierra, ya era absorbida por el cuerpo etérico de la tierra cayendo, porque esa sangre, era tan pura e impregnada de substancias solares, que podía producir ese fenómeno.

Por eso, a partir de ese momento, la tierra vibró de otra manera que anteriormente, y empezó toda una evolución que seguirá y ya no cesará. Es posible que la iglesia católica conozca este hecho pero lo ignoro.

El agua puede tomar diversos aspectos, en el plano físico no conocemos más que algunos de ellos. Debemos aprender a conocer los otros aspectos bajo la forma de sangre y de luz.

¿Qué quería decir el Maestro insistiendo sobre las relaciones entre gotas de agua y vapor de agua?

Quería atraer nuestra atención con el fin de que comprendiéramos que existe una relación entre las apariencias diferentes. Si razonamos sobre muchas cosas de la vida como lo hacemos con el agua y el vapor, comprenderemos que nuestro cuerpo físico, nuestro cuerpo etérico, nuestra alma, nuestro espíritu, son una misma cosa bajo formas diferentes.

Nuestro cuerpo físico ha sido formado por nuestro espíritu. Existe una relación entre el cuerpo físico y el espíritu, lo que permite dar a la materia expresiones, colores, ritmos determinados. Sin embargo hay que comprender que esto no se puede hacer sin que el espíritu pase por el corazón como intermediario, y por la inteligencia y la voluntad. Lo que os digo es de una extrema importancia. Tendréis que reflexionar acerca de ello. Entre el lado etérico del agua y su lado sólido, el hielo, existen relaciones que tenemos que llegar a comprender.

Cuando lo comprenderemos, sabremos que el cuerpo físico es una materia sutil 11 venida del espíritu y que se ha endurecido por enfriamiento. Si queremos modificar algunos tumores o enfermedades de nuestro cuerpo físico, debemos vaporizar el agua en nosotros, calentándola por el fuego.

El fuego es un agente mágico que determina los aspectos del agua en ese caso. Aumentaréis el fuego y el hielo se volverá agua. Aumentaréis más el fuego, el calor, y el vapor se volverá etérico. Calentando aun más obtendréis el agua astral, la mental, etc.

¿Empezáis a comprender que los dos principios: activo y pasivo, fuego y agua, Sol y Luna, lo han formado todo?

El fuego y el agua lo han formado todo. Detrás del fuego, los iniciados comprendían el principio masculino y detrás del agua el principio femenino, es decir: la Sabiduría y el Amor, el Hombre y la Mujer. Comprendido así, lo que os digo sobre el agua y el fuego se vuelve profundo, luminoso, y eso lo explica todo.

Los verdaderos magos no estudian más que el fuego y el agua: el aire y la tierra sólo les sirven de recipientes. Eso se dice en la Tabla de Esmeralda de Hermes Trimegisto: “El Sol es su padre y la Luna su madre; el viento lo lleva en su vientre, y la tierra es su nodriza.” Hermes hablaba aquí de una cosa misteriosa, “Telesma”. La palabra “talismán” viene de aquí. Era un objeto que contenía una fuerza de Telesma.

Todos los objetos que contienen una fuerza, una bendición, poseen en ellos esta fuerza misteriosa: Telesma. Telesma viene del Sol. El Sol es su padre, la Luna su madre. El aire la transporta hasta nosotros y la Tierra es su recipiente (su nodriza).

Pero vayamos más lejos. El Sol es un espíritu, la Luna es un alma, el intelecto es el aire que transporta las cosas. El corazón y el cuerpo físico son el recipiente, la nodriza que conserva las cosas. Mirando al Sol por la mañana por nuestro espíritu, por nuestra alma, por nuestro intelecto, la fuerza se condensa en el cuerpo físico.

Recibimos esta fuerza, Telesma. El Sol es el fuego, la Luna es el agua. Algunos de vosotros decís que ya he dicho que era Mercurio que era el fuego y que eso contradice lo que os digo ahora. En absoluto. Mercurio está más cerca del Sol y es de fuego; el intelecto es el aire y el cuerpo físico es la tierra. He aquí, mis queridos hermanos y hermanas, lo que significa la Tabla de Esmeralda.

Cuando un mago toma una materia y le comunica un calor interior, el hielo se vuelve 12 agua. Si persiste en el calentamiento, se vuelve vapor, y después etérico. Y entonces a alcanzado el resultado. Si, al contrario, disminuye el calor interno de su cuerpo etérico, se vuelve vapor, después agua, y después hielo. Es así como podemos modificar el cuerpo físico, los defectos, los vicios, las debilidades y todos los pecados, con la ayuda del calor del Sol.

Hay que calentarlos con la ayuda de los rayos del Sol, es decir por el amor crístico. El agua, es decir la materia en nosotros, se vuelve cada vez más sutil, radiante, el hombre logra vibrar y volverse espiritual. Hoy os revelo uno de los más grandes misterios de la vida: el Fuego cambia los aspectos del Agua, el Agua modifica la Forma.

Debemos, pues, exponernos al Sol del espíritu, con el fin de que trabaje sobre el cuerpo físico y lo modifique. Esta modificación nos hará volver cada vez más espirituales y ligeros. Por esta razón Hermes Trimegisto dijo que esta fuerza que desciende a la tierra sube de nuevo y lleva todas las cosas hacia la perfección.

“Me llamo Hermes Trimegisto, aquél que ha conocido los misterios de los tres mundos”, es decir que conoció esta fuerza que baja y que sube y que podía hacerlo con la ayuda del Sol y del agua. Aumentaba o disminuía el fuego, y producía así todas las formas de la materia que provienen, de hecho, del fuego y del agua. Veis este proceso cada día. El Sol calienta los océanos. Decís que esto no es nada; pero todo está ahí.

Esto es un extracto de la Conferencia del Maestro OMRAAM MIKHAËL AÏVANHOV Nº 697 Salida del Sol del 6 de Agosto de 1955 EL AGUA, EL FUEGO, Y LA PIEDRA FILOSOFAL

Fuente: omraam.es
Difusión: shekinahmerkaba.ning.com
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