@solitalo

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En esta ocasión vamos a hablar de nuestros hermanos del bajo astral, más conocidos por seres del bajo astral.

Estos hermanos no son más ni menos que nosotros, al igual que todos están en su proceso de evolución personal.Todos sabemos que cuando llega la hora de la transición a la luz, es el momento de que reconozcamos nuestros actos, y esto nos permite incorporarnos a un plano vibratorio u otro. Muchas veces nuestros hermanos terminan en los bajos astrales por referencias equívocas de la vida, como por ejemplo sentirse culpable sobre determinada acción durante su procedimiento de aprendizaje debido a la falta de comprensión de sus acciones.

Cuando esto ocurre se podria decir que desarrollamos un apego a la circunstancia y la necesidad de emendar ese error antes de partir hasta nuestro siguente hogar de nivel vibratorio más elevado.

Por norma general solemos confundir a estos hermanos, y los señalamos como seres oscuros malintencionados. Y es que por costumbres nos han inculcado continuamente que estos hermanos viven con el propósito de crear caos y destrucción por donde pasan. A menudo estos espíritus viven confundidos por sus propios egos, lo que les hace generar una transmisión de vibraciones bajas, las que sirven como imán para atraer a más hermanos con vibraciones del mismo nivel.

Se podría decir que viven en un nivel de constante confusión creados por ellos mismos. Pero de los planos vibratorios hablaremos en otro momento. Estos hermanos de baja vibración confundidos por sus propios egos, en ocasiones pueden pasar parte de su tránsito entre nosotros debido a que por su confusión no encuentran el camino correcto a seguir. Cuando esto ocurre, estos hermanos necesitan ser reedirigidos hasta su próximo nivel vibratorio. En muchas ocasiones esta labor la llevan a cabo los hermanos del plano astral superior.

Pero en muchas otras la mision de reedirigirlos al camino queda en manos de las personas encarnadas.

Al igual que en los planos astrales, en nuestros planos los sentimientos tambien generan vibraciones, y son las de bajo nivel mayormente las que a estos espíritus les permiten comunicarse y apegarse a nosotros.

En muchas ocasiones estos espíritus aprovechan estas vibraciones para acercarse a nosotros pidiendo ayuda, pero su baja vibración la percibimos como una fuerte presión y un miedo casi insoportable en muchas ocasiones, por eso estos hermanos han sido confundidos durante tantos años. Para poder ayudarles deberíamos comprender realmente qué quieren, pero para eso debemos aprender a superar ese miedo infundado debido la escasez de conocimientos. En otras ocasiones estos hermanos pueden apegarse a nosotros para aliviarse a través de nuestros propios egos, esto no significa que nos puedan hacer algún daño, si no, que podemos vivir continuamente situaciones estresantes, cambios de humor bruscos, y muchas otras particularidades referentes a las bajas vibraciones del ego.

Estos espiritus que consideramos “malos”, en realidad nos necesitan tantos ellos a nosotros, como nosotros a ellos. Esto se tendría que tener en cuenta a la hora de creer tener alguna experiencia con los hermanos del bajo astral. Digamos que si alguno se comunica contigo a través de cualquier medio, se debe a que en tu propio interior estás albergando un egosentimiento.

Esto quiere decir que tenemos que trabajar más algún sentimiento en nosotros mismos que teníamos descuidado. Así que el papel de estos hermanos en la coexistencia es fundamental, no están aquí para provocar miedo. Estan aquí para ayudarnos. Para que sigamos aprendiendo en nuestro proceso de evolución y ellos puedan hacer lo mismo.

Juan José Rivas Ballester
Tomado de: Mundo Espiritual Alicante / Facebook