@solitalo

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La misma historiadora que validó la autenticidad del Evangelio copto de la esposa de Jesús, ahora se retracta.

Un fragmento de papiro del siglo IV, escrito en copto, la lengua del antiguo Egipto, conocido como  el Evangelio de la esposa de Jesús, vuelve a ser objeto de polémica.

El papiro ya causó un gran revuelo cuando fue descubierto en 2012 por incluir la frase “Jesús les dijo: Mi esposa”. La investigadora americana Karen King declaró en su día estar convencida de que la “esposa” no era otra que María Magdalena, aunque el pairo no destape su identidad. El anuncio coincidió  con el debate abierto por el papa Francisco tras afirmar que la Iglesia necesita una “nueva teología de la mujer”.

El documento fue avalado en 2014 por la prestigiosa Escuela de Teología de la Universidad de Harvard, la de Columbia y el MIT quienes analizando la gramática empleada, la tinta y el material utilizado,  confirmaron su autenticidad… que no su contenido.

Pues bien, según recoge el diario diario The Guardian, la citada profesora de la Escuela de Teología de Harvard, Karen King, principal valedora del documento rectifica y, según recoge el citado rotativo, “es más probable que improbable que el fragmento sea una falsificación moderna.”

King cita un artículo de investigación publicado en el sitio web de la revista The Atlantic  que plantea preguntas sobre el dueño del papiro, el empresario Walter Fritz, un ciudadano de Florida, aficionado a la egiptología, y dedicado a negocios tan variopintos, como la venta de piezas de coches usados, las webs pornográficas, y amante de la ufología y el ocultismo.

Según el diario británico, el mismo día que la profesora King recibió el papiro, Fritz ya había registrado un  dominio de internet llamado gospelofjesus (evangelio de Jesús), además de aportar otras muchas pistas que indican que el personaje trataba de hacer negocio.

“Sobre la base de esta nueva evidencia, me estoy inclinando hacia la falsificación moderna”, dijo King a Associated Press (AP).

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The Atlantic encontró inconsistencias en la historia de Fritz acerca de cómo adquirió el el papiro y en un documento que él le entregó a King supuestamente para autentificarlo, lo que “representa una diferencia a la hora de juzgar si fue o no una falsificación, y empuja a la evidencia hacia que es una falsificación”, señaló King.

Fue imposible encontrar un número telefónico válido para establecer comunicación con Fritz. En un correo electrónico enviado el pasado lunes 13 de junio a la agencia de noticias AP, Fritz incluyó una carta que él mandó a The Atlantic en la que niega haber falsificado, alterado o manipulado el papiro o su inscripción.

Mark Goodacre, profesor de estudios religiosos en la Universidad de Duke, dijo que las dudas se suscitaron apenas unas horas más tarde de que King presentara el fragmento en una conferencia en Roma.

“Si alguien muestra algo así a personas que dedican toda su vida a estas cosas, muchas de ellas podían haber dicho de inmediato que había algo sospechoso”, señaló Goodacre. Y añadió que King tenía “mucho valor” para reconocer que probablemente fue engañada.

Texto e imágenes de revistaenigma.com

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