@solitalo

image

Con la cabeza inclinada sobre el pecho inhalo el aire mientras levanto la cabeza suavemente, sin interrumpir la inhalación, visualizando que tomas la energía desde el centro sexual pasando por el plexo solar, corazón y llega a la garganta donde retienes el aire y luego con fuerza lo envías al chacra coronario y centro frontal. Esta es la primera etapa. Igualmente, puedes visualizar que tomas la energía desde el chacra base o chacra raíz, pasándola a lo largo de la columna vertebral hasta llegar a la garganta, chacra coronario y chacra frontal. Con la segunda etapa llevas la energía al centro del corazón, pasando de la cabeza a la garganta y de aquí al corazón. En la tercera etapa se crea el Campo Unificado de los Chacras acumulando la energía en la garganta y en el corazón.

Entonces es bueno hacer los movimientos de la cabeza para distribuir la energía por los diferentes canales del cerebro, rotando la cabeza hacia adelante y hacia atrás, hacia la derecha y hacia la izquierda, y hacer giros circulares pasando por el corazón, región del centro del corazón y plexo solar, siguiendo hasta volver al corazón. Esto varias veces.

Recuerda que el intelecto debe ser alimentado por la emoción y el sentimiento; recuerda la fórmula: el cerebro en el corazón y el corazón en el cerebro.

Este ejercicio, si conservas tu energía – con los meses de práctica -, activa el Rayo Kundalini – el Fuego Sagrado – a lo largo de la  columna vertebral. Esto nos recuerda a Prometeo enseñándole a la humanidad a encerrar el Fuego Sagrado en hueca caña, símbolo fiel de la columna vertebral. Esta técnica es algo que deben aprender los Hijos de los Dioses en la próxima cultura de la civilización humana. Entonces en este futuro regresaremos, ya de verdad y sin distorsiones, a los tiempos de la literatura clásica de los Hijos del Fuego, los Hijos de la Llama, los Hijos de la Luz, los Hijos del Sol, las Vírgenes del Sol.

Y así, respirando Luz, respirando el Prana, respirando el Aliento Sagrado de Dios, respirando a Dios a través del Aliento Sagrado, debes decir varias veces – es muy importante la repetición – cada uno de los siguientes decretos:

Yo Soy la expresión sagrada de mi Perfecta Naturaleza Divina… Yo Soy la Resurrección y la Vida… Yo Soy la Ascensión en la Luz…

Yo Soy la Luz, creciendo en la Luz… Yo Soy la Luz, ascendiendo en la Luz… Yo Soy la Luz, expandiéndose en la Luz…

Yo Soy la Resurrección y la Vida de mi pleno Poder Divino… Yo Soy la Resurrección y la Vida de mi Perfecta Naturaleza Divina… Yo Soy la Llama Violeta Consumidora… Yo Soy la Llama Azul… Yo Soy la Llama Azul Dorada…

Yo Soy la Expresión Perfecta de mi Divinidad… Yo Soy la Expresión Perfecta de Dios…

  

Anuncios