@solitalo

No se sabe como, cuando ni donde surgió la leyenda del unicornio. Pero ha conseguido estar presente en la imaginación popular, la literatura y el arte más que cualquier otro animal creado por la fantasía del ser humano.

Ya el médico Ctesias, natural de Cnido y que vivió en el siglo V A.c. escribió en su obra “Indica” (hoy perdida y de la que sólo se conservan fragmentos en copistas posteriores), una descripción del unicornio.

Sería según él, un animal al que calificaba como “asno salvaje” y que vivía en la India. Era grande como un caballo, de cuerpo blanco, cabeza roja, ojos azul oscuro y un afilado cuerno en la frente de unos cuarenta y cinco centímetros. La base del cuerno y hasta dos palmos de la frente eran blancos, la parte central del cuerno era negra y la superior rojo carmesí.

Sus cuernos eran usados para convertirlos en vasos, y aquel que bebiera en ellos, estaba inmunizado contra los venenos si antes o después de tragarlos bebía agua, vino o cualquier otra cosa en tal recipiente. Además no le afectaban las convulsiones (producto de la epilepsia, muy común entonces). Esta fue la descripción que se transmitió a través de las fuentes griegas.

El animal fue también mencionado por Julio Cesar en La Guerra de las Galias. Aunque durante toda la época antigua, aún no estaba en las artes plásticas, ni en la mitología ni en el simbolismo religioso.

La extensión del mito

La fama y extensión del mito del unicornio se debió a varios causas fundamentales:

1- Pasó a la Biblia, porque los traductores se encontraron con que no sabían como traducir del original hebreo, un animal mencionado en ella como Re´em.

De él sabían que era misterioso, temido por los hebreos, veloz, indomable, feroz y con una coraza en la frente. Los traductores pusieron a un animal desconocido, el nombre de otro para ellos también remoto: unicornio, con lo cual el unicornio quedó sancionado con la autoridad divina.

2- Entró muy pronto a formar parte de los llamados Bestiarios. En Alejandría en el siglo III D.c. surgieron cuentos cuyos protagonistas eran animales y que llevaban una moraleja. Estas historias ya eran normales en fábulas como las de Esopo. La diferencia es que ahora estaban influenciadas por el cristianismo. Cada cuento empezaba con una cita de las Escrituras, continuaba con la formula “Pero el fisiólogo dice…”, (el fisiólogo no era otra cosa que el naturalista), se describía después al animal, real o imaginario, y se terminaba con la enseñanza moral que se debía desprender del cuento.

Los copistas posteriores separaron las descripciones de los animales de la lección moral, y así cada cuento empezaba ahora con la formula: “El Fisiólogo dice…”. De ahí se pasó a considerar que todos los cuentos eran obra de un supuesto autor llamado El Fisiólogo. En Europa a este libro se le denominó El Bestiario y surgieron a imitación suya otros muchos Bestiarios.

La Iglesia en algunos momentos condenó este tipo de obras, pero a través de ellas, el unicornio pasó a la imaginación popular y alcanzó todos los rincones. El unicornio pasó entonces a representarse en dibujos, tapices, cornisas etc.

3.- Numerosos autores medievales algunos tan prestigiosos como San Isidoro de Sevilla, Alberto Magno e Hildegarde de Bingen, también lo mencionan en sus obras.

4.- También contribuyó a aumentar la fama del animal, la extensión de su uso en la heráldica.

Descripción del unicornio según los Bestiarios

Sería un animal del tamaño de una cabra, pata dividida, barba, cuerno muy afilado en la cabeza, solitario, feroz, poderoso e imposible de cazar.

La Leyenda de su captura

Era idea común que el unicornio era un animal al que los cazadores eran incapaces de cazar, por ser un animal de gran astucia. La única manera de atraparlo era mediante la siguiente estratagema:

Los cazadores se internaban en el bosque acompañados de una doncella pura y casta. Cerca de la guarida del unicornio dejaban a la doncella con los senos descubiertos. El unicornio percibía el olor de la virgen, se acercaba a ella, le besaba el pecho y se dormía ante ella. Llegaba a continuación el cazador y se apoderaba de él capturándole vivo para llevarle al palacio del rey.

A tan peculiar forma de captura, los distintos autores, sobre todo medievales, le dieron múltiples explicaciones simbólicas. Estas son algunas de las explicaciones simbólicas que puedes encontrar sobre el significado de la caza del unicornio:

1.- El unicornio representaba a Cristo, la doncella a la Virgen María, el pecho simboliza a la Iglesia, el beso la paz, y elsueño la muerte. Así Jesucristo durmió como hombre y su muerte fue muerte para el príncipe de las tinieblas, su resurrección la redención de los hombres, y sus sufrimientos nuestro descanso.

2. – El unicornio sería Cristo, su único cuerno sería la unidad Padre-Hijo, su ferocidad sería debida a que ni tronos, ni poder alguno pueden con él. Su pequeñez, la humildad de Cristo. El parecerse a un cabrito, su cercanía a los pecadores. La doncella es la Virgen Maria. El cazador el Espíritu Santo actuando a través del arcángel San Gabriel. Y en conjunto la fábula del unicornio sería para esta interpretación cristiana la simbología de la Encarnación de Cristo.

3. – El unicornio representa al diablo, que no puede ser atrapado más que con el olor de la virginidad, es decir con las buenas obras y la virtud.

4. – El unicornio representa a los hombres malvados y crueles del mundo, que no hay hombre alguno al que no venzan.

5. – El unicornio representa al que ama. El amador, al ver a la doncella, queda inerme ante ella, cautivo ya para siempre en una dulce prisión, cuyo sostén es el deseo, la puerta la mirada de la amada y las cadenas la esperanza de ser amado. Si después de la captura lo que sobreviene es la muerte, será una muerte por amor, a causa de la desesperación producida por no ser amado por la doncella.

El origen de esta historia de la captura no era cristiano y se basaba más en una atracción sexual del animal hacia la doncella. Fue posteriormente adaptada por los autores cristianos para darle una simbología distinta. Da en general la sensación de que las connotaciones eróticas de la historia de la doncella no encajan bien con el significado cristiano simbólico que se le asignó.

Autores hubo que introdujeron la idea de que cuando la joven no era virgen, el animal la mataba. Alguno afirmaba que la caza sería más fácil si la doncella era bella y estaba desnuda.

A pesar de todo el unicornio y la historia de su caza, fueron muy utilizados como símbolos religiosos, aunque también lo fueron en la lírica erótica del renacimiento.



Representación

Había dos concepciones de la imagen del unicornio. La que provenía de la tradición griega, en la que era más parecido a un caballo, y la del Fisiólogo, que lo representaba como una cabra.

Sus primeras representaciones lo muestran con una patas delanteras con pezuñas divididas y las traseras unidas, o al revés. Con una barba de cabra en cuerpo y cabeza de caballo, o con un cuerpo de cabra con cabeza de caballo.

La más general y la que permaneció es la de un animal blanco, con cuerpo y cabeza de caballo pequeño, barba de cabra, pezuñas divididas y cuerno en espiral.

Asociaciones y Simbologías Morales

En general, los animales con un solo cuerno simbolizaban desde la antigüedad un emblema de soberanía y poder superior y único.

Fue asociado a la pureza al identificársele con la Virgen Maria y por su papel de purificador de aguas envenenadas.

También fue asociado a Cristo, a quien representaba, y con la castidad por ser un animal solitario. Por este motivo, se le tomó a veces como emblema de la vida monacal.

Fue asociado también con la magia y la medicina. Durante muchos años el símbolo de las farmacias fue un unicornio, su cuerno o su cabeza. Su cuerno se podía usar como droga, profiláctico mágico, contra los venenos y para curar múltiples enfermedades.

Por parecerse a un caballo, su gusto por las mujeres, su altivez, fuerza, y también porque era el protector de otros animales, se le asociaba con la caballería y fue muy usado en la heráldica.

Se le asocia, aún hoy en día, con los sueños, la libertad y la independencia.

Propiedades de su cuerno y de otras partes de su anatomía

Muchos Papas, reyes y nobles tenían entre sus posesiones más preciadas cuernos de unicornio, y se pagaban cuantiosas sumas de dinero por uno de ellos. También se vendían en piezas o en polvo y había un auténtico comercio de tales objetos.

Se creía que el veneno no tenía efecto sobre el que llevaba sobre él un trozo de su cuerno. Cuando había algún veneno cerca, el portador del cuerno lo percibía a través de la transpiración.

Esta idea estaba basada en la tradición que contaba que en los sitios donde vivía siempre solía haber un lago al que todos los animales iban a beber. La serpiente, que también moraba cerca, vertía su veneno en el lago. Cuando los animales se daban cuenta de ello no bebían, sino que esperaban al unicornio. Este llegaba, entraba en el agua y hacía la señal de la cruz con su cuerno sobre las aguas. El veneno se volvía entonces inofensivo y todos los animales podían beber.

Añadamos la creencia de que su cuerno tenía un poder profiláctico general. Estaba presente en la farmacopea y se le recetaba aún en los siglos XVI y XVII como cura contra todos los venenos, la fiebre, las mordeduras de perros rabiosos y escorpiones, los mareos, flujos, para prolongar la juventud… etc.

Se aseguraba que en la frente del unicornio había un rubí que podía ser utilizado en medicina, y su corazón curaba heridas.

Su hígado curaba la lepra, un cinturón hecho con su piel previene la fiebre y unas botas de este material procuran unas piernas fuertes e inmunidad contra las plagas (esto lo decía alguien con tanto prestigio en todos los órdenes como la abadesa Hildegarde de Bingen).

Hasta mediados del siglo XVIII no empezará a ser eliminado de los tratados médicos. Esperemos que nunca lo sea de los sueños.

Y ya metidos en el mundo de los sueños, puede… y decimos puede que… la gestación del mito del unicornio se hiciera a través de la transmisión oral, mezclando caracteristicas de diferentes animales y uniéndolas en uno solo, cosa que por otro lado, hacían con frecuencia los bestiarios medievales.

Lo que sí está atestiguado mediante documentos escritos es que el uso del cuerno de rinoceronte como antídoto contra venenos, era muy antiguo en la India y Oriente. Y también que los asnos salvajes, eran animales feroces a los que cazaban en exclusiva los reyes en Persia.

Para alguien no habituado a verlas, determinados tipos de gacelas vistas de lado y en la lejanía parecen tener un solo cuerno.

Si lo mezclamos todo puede que… consiguiéramos un unicornio.

Tomado de: laentradasecreta.com