@solitalo

En todo el mundo un solo artefacto sagrado conserva en forma clara y coherente el patrón completo de la Edad del Mundo.

Este es el Zodíaco de Dendera, un bajorrelieve del sur de Egipto, conservado en el Louvre. Densamente codificado con el mito y la alusión histórica, este artefacto conserva la sabiduría de los ancestros olvidados que vieron dentro de los secretos del tiempo.

Diseñado como un selector de exploración del tiempo que revela el patrón mítico de la experiencia de la humanidad más de 26 milenios.

Las Edades del zodíaco (Aries, Piscis, Acuario) están grabadas en el Zodíaco de Dendera, en imágenes que pueden ser vinculadas con los patrones estelares y a su vez con los períodos históricos. El resultado es una agenda integral, una perspectiva visionaria de desarrollo humano en el largo plazo.

Dendera demuestra el conocimiento iniciado del ciclo completo de 26.000 años de calendario astronómico (precesión), incluyendo la hora del punto de comienzo o la hora cero del ciclo completo. Tal precisión no es posible sin el conocimiento de la dirección hacia el centro galáctico y la alineación precesional con el centro, o fase de bloqueo, llegando en 2216 CE.

El Zodíaco de Dendera registra la fecha calendárica más antigua conocida, 4.241 antes de Cristo.

Sólo en esa cuenta, este artefacto es único en el mundo, pero también presenta varias características notables que no se encuentran en ninguna otra reliquia antigua. Muestra el marco general de todas las Edades del Mundo, con especial referencia a la época en la que estamos viviendo ahora, y los dos siglos venideros.

Los estudios basados en el apoyo de ese marco apoyan la correlación de los calendarios hindúes, egipcios, mayas y el calendario azteca, de una manera inteligible, para poder descomponer en factores la sincronización cósmica hasta la era inmediata.

Corrección del Fin del Tiempo Maya

En el otoño de 2009 los estudiosos mayas re-calcularon la Cuenta Larga para comprobar la ampliamente aceptada fecha final del 21 de diciembre de 2012, establecida por la correlación Goodman-Martínez-Thompson para el calendario juliano.

Científicos holandeses y alemanes proponen ahora la fecha corregida de 2208. Esta es tan sólo ocho años distinta de mi cálculo de la hora cero de la Edad Mundial basada en la cronología Dendérica: 2216 CE.

Por lo tanto, la correlación maya-egipcia que derivo del Zodíaco de Déndera es casi exacta.

El zodíaco de Dendera no era sólo una herramienta de la ciencia astronómica egipcia. También codifica secretos de un antiguo culto de biología sagrada.

El mito de Hathor y su hijo Horus enlaza nuestra historia colectiva de las sociedades basadas en la Diosa que prosperaron antes de la aparición de la civilización, alrededor de 4000 A.C. Dendera era el centro del culto de Hathor que precedió a los regímenes patriarcales internos de sacerdocios Setianos y Osirianos en el valle del Nilo (la primera no debe confundirse con el término gnóstico, Sethian, designando a los Hijos de Seth).

Esos sacerdocios lograron la teocracia de supervivencia más larga en el mundo, pero lo hicieron, en cierta medida, utilizando conocimientos eugenésicos y bioquímicos de las sacerdotisas Dendéricas dedicadas a Hathor-Horus, una pareja madre-hijo sin un padre o progenitor masculino.

En el origen de la teocracia están inherentes las causas de su final. El zodíaco de Dendera lleva un mensaje profético para la era de la biotecnología en la cual la humanidad aspira a superar a la naturaleza y manipular la vida misma.


La Edad del Mundo medida en el Zodíaco proporciona la clave definitiva para la curva de aprendizaje evolutivo de la humanidad.

El ciclo de 26.000 años inscritos en Dendera ubica nuestro momento presente en el patrón de tiempo cósmico. Una característica que hasta ahora no había sido detectada (eje E) apunta a la estructura galáctica sólo conocida a los astrónomos en los últimos cuarenta años.

Otra característica, el eje D, de 3102 A. C. identifica el comienzo de Kali Yuga, una era de degeneración moral y rara oportunidad, descrita en predicciones alarmantes en los escritos tántricos como el Tantra Mahanirvana. La cronología hindú correlacionada con Dendera ofrece información sobre la actual crisis mundial y apunta a una práctica espiritual única adaptada a los últimos dos siglos de Kali Yuga, 1945 – 2216.

El significado del milenio y la Edad (Acuario) que está llegando puede ser encontrada en el patrón de épocas pasadas. Dendera decodificada nos puede enseñar cómo vivir en el presente con más sabiduría y más asombro.

Isis y el Cerdo

Esta sección del Zodíaco de Dendera muestra la “tablilla del destino” (cuadrado de Pegaso) entre los dos Peces. El círculo unido al Pez inferior (occidental) muestra a la diosa Isis sosteniendo un cerdo por la cola (parcialmente borrada).

Los cerdos eran consagrados a Deméter y a otras diosas madres del Viejo Mundo, el Cercano Oriente y África.

Imágenes de cerdos y vacas, el animal sagrado de la diosa bovina Hathor en Dendera sugieren un conocimiento práctico de la eugenesia y la selección de crianza, incluyendo el mestizaje humano para producir las familias faraónicas.


Una gran parte de la experimentación moderna en la fertilización in vitro y la inseminación artificial ha sido hecha con la especie bovina.

Dolly, la oveja clonada, fue un ejemplo más bien desinformativo en este respecto. En la antigüedad, las líneas genéticas de los faraones fueron criados selectivamente por los sacerdotes de Osiris, que continúa hasta hoy en la orden Masónica.

Los faraones genéticamente diseñados tenían que mostrar respeto a las sacerdotisas de Dendera, en una elaborada ceremonia de entronización representada en las paredes del templo.

por John Lash
27 Diciembre 2009
revisado Enero 2011
del Sitio Web MetaHistory
traducción de Adela Kaufmann
Versión original
bibliotecapleyades.net

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