@solitalo

Por: Neale Donald Walsh

Cuando era niño, se me dijo que el amor significaba pensar primero en los demás.

Pero “Conversaciones con Dios” dice que siempre debo ponerme en primer lugar. ¿Podía esto ser cierto? ¿Cómo se podría reconciliar esto con las enseñanzas que había recibido antes en mi vida?

La respuesta es que todo tiene que ver con las intenciones. Si tu intención en la vida es vivir la versión más grandiosa de la visión más grande que jamás hayas tenido sobre quién eres, y si esa visión de ti mismo es que tú eres amoroso, atento, generoso, amable, compasivo y fiel a tu verdad, entonces te comportarás con otros de una manera que podría verse como si los estuvieras poniendo en primer lugar. La diferencia es que no estarás haciendo esto por los otros, sino por ti mismo… porque esto simplemente es quien tú eres.

Cuando hacemos cosas por los demás (o imaginamos que eso es lo que estamos haciendo), pueden aparecer dos actitudes insidiosas: la expectativa y el resentimiento.Podemos comenzar a tener la expectativa de que aquellos por los que hacemos algo ahora nos “deben”, y podríamos experimentar un resentimiento creciente si ellos no nos “pagan”.

Por otra parte, cuando hacemos las cosas para nosotros (incluso si esto redunda en que les sucedan cosas buenas a los demás), será difícil que surjan las expectativas, y es virtualmente imposible que aparezca el resentimiento… a menos que claramente no entendamos la naturaleza de lo que está ocurriendo. Esto es, a menos que ignoremos o neguemos que estamos haciendo algo por nosotros mismos, y realmente nos convenzamos de que lo estamos haciendo por alguien más.

En realidad, todo lo que haces, lo haces por ti, pues cada acto es un acto en el que te defines a ti mismo. Toda la vida es un proceso de decidir Quién Eres. Tu propósito es experimentar eso, y recrearte a ti mismo de nuevo en la siguiente versión más grandiosa de eso. Esto es lo que se llama Evolución.

Así que piensa primero en ti cada vez que tengas que tomar una decisión. Piensa en Quién Eres, y en lo que te estás tratando de convertir. Haz la elección más elevada respecto aeso —pinta la imagen más grandiosa que jamás podrías imaginarte de Quien Eres en cada momento y en cada circunstancia— y todo lo demás de acomodará por sí mismo.

Abrazos y amor,

Neale

Traducido por Caminos de Conciencia