@solitalo

Por Natacha Henriquez Paneyko

¿Cómo vivir en Venezuela sin perder la cordura?

Respuesta: Siendo espiritualmente proactivos
He decidido escribir este artículo porque hace unos meses al salir en mi cuerpo astral hacia una calle de la urbanización, me sentí ahogada como quien respira un aire muy denso y luego observé la ciudad de Caracas desde el astral y había un gran cúmulo de nubes oscuras unos metros por encima de los edificios y casas. He recibido varios escritos de personas que describen con mucha claridad situaciones de agresión en sueños.

El astral está tan denso que se percibe físicamente en forma de agotamiento, ataques de pánico, taquicardia, desidia, confusión, pesadez, dolores de cabeza, virus y enfermedades de todo tipo por debilitamiento del cuerpo físico, desesperación, etc. Muchas personas están soñando y se conectan con el inconsciente colectivo del país, y con los manejos oscuros que ocurren y nos afectan día y noche, estemos conscientes o no.
Los sueños no son imaginación, son escenarios reales que ocurren en otra dimensión.

Aclaremos un poco la situación actual. Existe una guerra espiritual y energética a nivel planetario que por supuesto tiene como uno de sus campos de batalla nuestro querido país. Esta guerra nos afecta día a día a nivel psíquico-mental, emocional y físico. Básicamente los participantes pelean por el poder de dominación de un planeta y de esta humanidad terrestre. Son miles de años chupándonos y no están dispuestos a rendirse por nada del mundo. Viven de la energía de miedo que emanamos, esa es su fuente de vida, no pueden vivir de la energía de Dios porque están cerrados en su lejanía a recibir amor, y como Dios es Todopoderoso porque es Amor simplemente no les queda otra que ser parásitos.

Nuestro país tiene recursos energéticos, es rico en minerales, tenemos grandes reservas de agua dulce, un clima templado, pero además, muchos generales de esta guerra espiritual se encuentran encarnados por estas tierras. Tanto de un lado como del otro. Se están peleando nuestra patria. Somos peones y otras piezas de un juego en el que acordamos participar antes de encarnar, nos guste o no, seamos conscientes o no.

Una forma de evitar ser presa del mal es subiendo nuestra vibración de forma disciplinada y consciente. Como ellos lo saben hacen todo lo que pueden por evitarlo: contaminan energéticamente el agua potable de lagos y ríos, nos distraen de todas las maneras posibles, manipulan mentalmente a nuestros gobernantes haciéndoles creer que ellos mandan e inclusive les inoculan las peores ideas para lograr perpetuar las crisis y utilizan la táctica: divide y vencerás.

El mal no es dado a construir, su naturaleza es la destrucción, pero hay que comprender que están muy despiertos, saben lo que hacen y lo hacen bien, son muy obedientes y disciplinados y por encima de todo aman lo suyo.
Pero para que el mal pueda hacer su trabajo necesita un terreno fértil. Viven de lo que nosotros los humanos les ofrecemos que es un coctel energético denso compuesto por: ira, dolor, miedo, angustia, lujuria, pereza, soberbia, avaricia, gula, envidia, vanidad y todo lo oscuro que emane de nuestros pensamientos, emociones y acciones.

También alimentamos la luz de la creación, y colaboramos con todos los proyectos de la Hermandad de la Luz, cada vez nuestra alma crece en virtudes como la humildad, la diligencia, la generosidad, la castidad, la paciencia, la templanza, la caridad, la fe y la esperanza. Cada oración es escuchada y al entrar en meditación nos entregamos a Dios, vivimos en Él, dejamos que haga Su Voluntad a través de nosotros.

Es decir, el mal se clava en la oscuridad no iluminada, si Ud. quiere ponérsela fácil al mal: fume, tome alcohol, consuma drogas, coma comida chatarra, bastante azúcar, lea noticias negativas todo el día, hable pesimistamente del país y de sí mismo, hágase la víctima, sienta culpa, resentimiento, ira, odio, rencor…Todas estas conductas atraen a las entidades que andan por allí en el bajo astral, se pegan como chicle.

Luego comienzan los problemas físicos, pero siempre se los achacamos a algo, no se nos pasa por la cabeza que tenemos pegados en el cuerpo unos cuantos bichos, que tenemos invitados no deseados en casas y oficinas, todos los cuales viven de nuestra oscuridad. El centro de la oscuridad de Venezuela es el desorden y su consecuencia la violencia.

Nos tienen manipulados mentalmente, nos están metiendo mensajes subliminales en el subconsciente a través de los medios de comunicación, porque estamos en guerra, pero no de la forma en la que estamos acostumbrados.

Pero volvamos a Venezuela, los bichos andan sueltos y tenemos que activarnos espiritualmente si queremos sobrevivir. Toda la hermandad de la luz, los maestros ascendidos, ángeles y arcángeles, están esperando que los invoquemos, los llamemos, no solo que creamos en ellos. Haga todo lo que le han enseñado y lo que le resuene, siempre que Ud. crea en ello, funciona: colóquese un Rosario en el cuello día y noche, símbolos de luz en puertas, limpie los lugares de trabajo y sus casas energéticamente. Si algo o alguien o un grupo le dan mala espina, siga sus instintos, aléjese. Si siente que alrededor suyo están ocurriendo cosas raras, manifieste su voluntad, invoque la luz. Recuerde: todo lo que no se perciba claramente luminoso y de amor, simplemente no lo es.

Ore en cualquier religión, medite, desconéctese de la tecnología un rato y salga a la naturaleza, pronuncie mantras que elevan la vibración, y comprenda de una vez por todas que somos los responsables del suministro de comida al mal, si despertamos y nos empoderamos ocurre igual que con Neo, el de matrix, nada ni nadie podrá tocarnos.

Tenemos a nuestro favor que estamos en un momento cósmico en el cual la Misericordia Divina puede ser invocada por todos y cada uno de los seres humanos.

La Misericordia puede entrar en Venezuela si le abrimos la puerta pero tenemos que dar el permiso de forma consciente, el libre albedrío debe ejercerse. Nuestra Fe en Dios, y en Su Misericordia Divina hará que presenciemos milagros.

Si le resuenan, puede pronunciar alguna de estas invocaciones cada vez que lo sienta o necesite:

• JERARQUIA DIVINA, DE ANGELES Y ARCANGELES, TE ABRIMOS LA PUERTA, QUE INGRESE LA LUZ, EN NOMBRE DE LA HUMANIDAD, INVOCAMOS AHORA TU CÓSMICA INTERVENCIÓN.

• YO SOY EL QUE SOY (DICES TU NOMBRE) SOY EL AMO DE MI LIBRE ALBEDRIO Y DECIDO ESTAR CON LA LUZ Y EL AMOR. EN NOMBRE DE JESUS EL CRISTO: ORDENO QUE TODA ENTIDAD NEGATIVA, DENSA, U OSCURA EVACUEN MI ESFERA PERSONAL ASI COMO MI ENTORNO AHORA MISMO Y PARA SIEMPRE PIDO PERDON POR LO PEOR DE MI, YO ME AMO Y AMO A DIOS.

¿Cuál es el camino más corto?: Jesucristo lo dijo “Yo soy el camino, la verdad y la vida”. Sigamos su ejemplo y su fortaleza será la nuestra.

@viajesdenacho