@solitalo

Te vamos a decir con qué cosas dejas de conformarte si tiras al personaje: – dejas de conformarte con lo que piensen otros de ti – dejas de conformarte con las apariencias – se acabó la dependencia de la aprobación de los demás – no te conformas con lo material – adiós a la carga de lo correcto o incorrecto – dejas de conformarte con la etiquetada educación – nunca te volverás a sentir solo – desaparecen las ideas establecidas de cómo deben ser las cosas – adiós también a las costumbres enclaustradas – fuera limitaciones – dejas de agarrarte al apego del resultado de las cosas – se acabó el enfado y el drama – se van los dolores físicos – no te conformas con la intranquilidad – ni sistemas de creencias – tampoco la configuración mental de turno – y se acabó para siempre todo miedo porque ya no hay engaños ni secretos.

Te hemos dado una lista de qué aspectos dejarías atrás cuando todo esté en ti, si tiras al personaje. Pero esta lista tal vez ya la hayas oído. Nosotros esta vez queremos ir más lejos y hablarte de otra lista que no suena tanto y es lo que queda cuando has tirado todo eso que en muchas ocasiones has ido cogiendo de aquí y de allá: cuando ya apareces ante la vida como lo único que Eres, la variedad de formas que amanecen de cómo te ves ante todo, te lleva a un sentimiento tan profundo, te has abierto tanto a la verdadera resurrección, que puedes ya ver en un principio el porqué de todas las cosas que antes hacías contra ti.

Al comprender toda esta anterior maraña, al desaparecer la niebla, al quitarte la venda que no te dejaba ver claro, al cuadrar todo, incluso esos porqués de todo cuanto te dañabas, quedan muy rápido atrás ante el descubrimiento del significado de la vida: TU.

Descubrirás que Tu siempre Eres la vida. Y tras descubrir esto, podrás sentirlo hasta sus entrañas. 

Es de esta manera cómo tal vez te llegue una extraña sensación hacia la “ridiculez” de tanto ¨tiempo perdido¨. Y no estamos hablando del aquí y del ahora porque eso ya sabemos que lo comprendéis, sino, más bien estamos en un reacomodo, en unos nuevos acercamientos no físicos y tan próximos, que no solo te harán sentir que eres uno con todo, también sentirás y sabrás que todo es tuyo.

¿Cómo podrías en un estado así ver nada separado de nada? Y si nada verás separado de nada, tampoco podrás darle más importancia de la que tiene el hecho de poder sentir las intenciones que los demás tratan de ocultar, entre otras cosas porque no pueden ya ocultarlas ante ti, y entre otras, porque al ver que son simples enfermedades, tu nueva y más grande compasión, de alguna forma te recordará que tú estabas en situaciones similares. Y hay más, tal vez la de mayor peso, porque ese o esos, es o son, OTRO TU. Te podrás ver en todas partes, todo servirá de espejo para verte.

Pero lo primero que verás fuera de ti, es todo lo nuevo que llevas por dentro. Y en un estado así ya no podrás ver que al mundo le va mal, nada de eso que antes llamabas mal, quedará dentro de ti. Entonces sabrás que el mundo es lo que es, que el producto de las cosas que le suceden al mundo, es el resultado de las elecciones antes elegidas. Y como tales elecciones, sabrás desde tu sentir que es el mundo entero el que se tiene que sanar a sí mismo primero. Donde otros puedan ver catástrofes, Tú verás comprensión.

Cuando otros vean caos, crisis, desordenes, Tú sabrás estar en ti, ya no te perderás de tu centro y podrás mostrarles el camino desde la paz que eres por si ellos eligen seguirlo. Y si lo eligen, se producirán chispazos de alegría en ti que ninguna otra satisfacción puede compararse. Eso es amor, eso eres Tú. Eso es EL TODO.

LA VERDAD por
Leticia R. Villaseñor & Javier G. Delgado

Fuente: trabajadoresdeluz.com.ve