@solitalo

Aunque el contenido de este Capítulo no sea nuevo para el discípulo de los Ascendidos Maestros, tiene por objetivo provocar el interés de aquellos otros que deseen alcanzar más allá del pensamiento ortodoxo.

Esto concuerda con el plan evolutivo que los Maestros han trazado para la Tierra y que manifestará a medida que progrese la Nueva Era.


1. EL CORAZÓN CENTRAL DE LA CREACIÓN:

El Corazón Central del universo al cual la humanidad decidió llamar DIOS, luego designado por muchos canales de pensamiento espiritual como EL GRAN SOL CENTRAL, es literal, práctica y absolutamente LA FUENTE de cada alma individual destinada a alcanzar la Maestría de la energía, que forma el latido de su corazón y la esencia de su vida.

La Gran Omnipresencia Universal, siendo la PRIMERA CAUSA, crea; Como esa Gran Omnipresencia Universal es VIDA, todo lo que deallí emana, es también VIDA, está viviente, por lo tanto, es una entidad. Sus creaciones son Ideas. Hasta el hombre es una idea exteriorizada vi­viente. Todas las Ideas son entidades con Vida, Inteligencia, Amor, y sen­timiento. El Plan Divino consiste en que cada individuo tenga libertad para manifestar el potencial divino y desarrollar cada germen de idea hacia su futura grandeza, según el temperamento peculiar de ese individuo.

2. EL PODER CONTENIDO EN EL SILENCIO:

Describir el Corazón de esa Gran Omnipresencia Universal, es una empresa que no puede fielmente ser expresada en palabras, pero dentro de ese gran Corazón Cósmico, existe un Lugar que ha sido llamado por muchos nombres. En años recientes, ha llegado a conocerse como el GRAN, GRAN SILENCIO, pero no importa el nombre que se le de, es un lugar de quietud, de donde ha surgido este Universo y cada ser, gran­de o pequeño por igual. Es el HOGAR, en su sentido más cierto y profundo. Es la serenidad, la seguridad y la comprensión. Es el Amor sin censura, y la Paz que no tiene precio. Es luz como el sol más exquisito que pueda concebirse y no obstante es sereno como el atardecer. Es silencioso como el Sol en el cielo, y sin embargo está lleno de sonidos en perfecta armonía. En el corazón de esta exquisita quietud, se encuentran todos los Seres que han dominado al ser exterior; y también se ve el Plan Divino para cada criatura.

Para que un individuo entre en ese lugar del silencio con el deseo de ser un mentor silencioso de su propio mundo, debe pensar que este Gran Silencio es el Reino de los Cielos, la más elevada expresión de la belleza, la cultura, el amor y la luz que la mente y corazón sean capaces de concebir. Ahora, cada pensamiento, cada sentimiento y cada acción suya se sumará a la belleza de ese reino o destruirá su armonía, y sus palabras deben ser escogidas cuidadosamente para que merezca entrar en él.

3. EL CAMINO A LA MAESTRÍA:

El estudiante que desea cumplir su Divino Destino ha preguntado a la Vida, mental y emocionalmente cuál es su propósito y su meta. A él se le revela el Sendero Superior y se le dan ciertos ejercicios para que se controle y supere de modo que el camino que concientemente se des­prenda de su cuerpo, se le manifieste como EL SENDERO. Cuando un individuo así teje, de su propia energía ese sendero de luz sobre el cual pasará camino a la maestría, ya no necesitará seguir vías tortuosas, sino un camino recto y progresivo de Luz y Vida, que finalmente lo lleva a la meta de LIBERTAD, MAESTRÍA Y PERFECCIÓN.

Si el estudiante es sincero, honesto y está decidido a ser una ayuda en el progreso de la humanidad, el Maestro, en cooperación con su Ser Crístico (Yo Superior), pondrá en movimiento ciertas Causas por las cuales puedan ser sublimados los puntos débiles del individuo para el mayor trabajo al cual se enfrentará. Estas causas y sus efectos resultantes, a veces proyectan al estudiante a una serie de experiencias turbulentas, pero no obstante fortalecen la fibra de su naturaleza.

El Camino a la Maestría, es el camino a la renunciación de todas las cosas y personas que sean un obstáculo para lograr esa meta. El estudiante, en paz y suavemente, con firmeza de propósito debe entrar en el Sendero -cree que entra solo- pero no es así. Jamás se está solo. No se puede estar solo. Siempre se está acompañado por el Yo Superior que es el Ser Divino en cada uno. Es una entidad gloriosa y amorosísima en quien se debe pensar mucho.

4. LA VOLUNTAD DE LA GRAN OMNIPRESENCIA UNIVERSAL

La Voluntad de la Gran Omnipresencia Universal para todo lo creado es EL BIEN. No existe el aspecto negativo de la Voluntad Todopoderosa quien creó este planeta y todo lo que habita en él. La enfermedad, la vejez, la desintegración, la pobreza y aún la muerte, son un insulto al Padre Amor. La conciencia que piensa, siente y que gobierna este universo, inmediatamente exterioriza lo que está dentro de Sí Mismo. Por lo tanto, su Voluntad es que cada persona sea un Maestro; un sol de Libertad; la Corona de los Elohim sobre su cabeza; el Cetro de la Magnetización en su mano; el Manto de la Realización sobre su cuerpo; y el Aroma de su propia Divinidad irradiando a través de él para bendecir toda vida.

5. ENERGÍA Y VIBRACIÓN

No existe en el universo un ser sin vibración e irradiación resultantes de causas concien tes o inconcientes. Toda la energía en el universo está constantemente emitiendo radiación y la cualidad de esa radiación realmente representa todo el problema de la redención humana en cuanto al servicio que los Maestros Ascendidos prestan al hombre. El grado de evolución de cada individuo determina la intensidad y el largo de los rayos de radiación que salen de él. Mientras más alto se eleve en la escalera espiritual, mayor será el área que cubran las ondas de energía que de él salen. La responsabilidad por el conocimiento y el desarrollo espiritual, es mucho mayor que lo que comprende el estudiante, quien ansía conocimientos, poder y el uso completo del Fuego Sagrado, porque con­lleva la obligación de controlar y derramar por medio de la radiación de su Ser, sólo esas cualidades que enriquecerán al universo por medio del mayor alcance de su aura aumentada.

Si el hombre pudiera aún solo parcialmente comprender las Leyes que gobiernan la Energía y la Vibración, ya estaría avanzando en el camino de la maestría propia. Como parte de su entrenamiento llegará a la comprensión de que el poder de crear vibraciones no es sólo una responsabilidad, sino una oportunidad por la cual la maestría y la divinidad pueden ser experimentadas a través del ego individualizado.

6. PENTAGRAMA DE LUZ Y NOTAS MUSICALES

El flujo de energía desde el corazón de la Presencia “YO SOY” hasta el interior del corazón físico, es un río de luz prismática de pulsa­ciones rápidas. Si esta vibración pudiese ser reducida a la vibración de la vista física, se vería que cada electrón que compone esta llama lleva un diseño distinto, absolutamente singular porque difiere de todos los otros patrones.

El pensamiento y el sentimiento del individuo, moldean esta energía dándole formas que llevan este diseño distintivo, enviándola hacia el universo por medio de los pensamientos, los sentimientos, la palabra hablada y la acción. El patrón de la corriente de vida en sí, es neutral, pero el sen­timiento liberado a través de ella, determina su radiación. Si el sentimiento es armonioso, bendecirá a toda la humanidad; pero sí es inarmonioso, la responsabilidad por toda vida que afecte de modo discordante, será de la persona que la envíe. El individuo debe responder a, la vida por los efectos de su energía (buena o mala) sobre el universo.

LA NOTA TÓNICA de la corriente de vida individual, es un tono musical que emana de los electrones que comprenden al Ser Divino individual, el cual, si no está tocado por energía discordante dentro del reino físico, constantemente envolvería al individuo en una substancia armoniosa a través de la cual ni la desgracia ni la discordia de cualquier tipo podría penetrar.

Muchas de las melodías de nuestro mundo material incluyen las Notas Tónicas quizás de los individuos que las hicieron brotar, o de los miembros de las Huestes Angélicas quienes inspiraron la música por medio de un canal receptivo.

Es completamente evidente, en consecuencia, que la Gran Omnipresencia Universal, en su amor y misericordia, ha provisto adecuadamente a la humanidad con los dones que mantendrían un Paraíso permanente en la Tierra, si el hombre mirara lejos de sí y de la destrucción, lo suficiente para que los Poderes Divinos se afirmasen.


7. EL ALIENTO DIVINO

El Aliento Divino, está dentro de la palabra hablada, y es el Poder Creador que moldea la substancia universal de luz, en formas que co­rresponden al patrón que la expresión hablada crea, ya se refiera a personas, lugares, condiciones o cosas. A través del tiempo, la conciencia de la humanidad se ha cargado con imperfección por el mal uso de la Energía Divina en el hablar, creando así, muchas formas distorsionadas, mantenidas vivas por la misma energía con que fueron creadas. Si las palabras habladas dan paz y armonía, la conciencia resplandece con la luz de la Divinidad, y el individuo se convierte en una Presencia Confortadora para toda vida que lo rodee.

Así, la vida calificada por el aliento, es atraída hacia el cuerpo; envuelta en la substancia de la conciencia; y expirada de nuevo para contribuir a la herencia de la raza -para bien o para mal- de acuerdo con el estado periódico de la conciencia.

8. PAZ Y CONFORT

La Paz y el Bienestar, son esenciales para el crecimiento espiritual de toda vida -desde el más pequeño elemental, hasta los Seres más grandes- aún evolucionando en los planos más altos de existencia. Igualmente, está comprendida dentro del alcance y naturaleza de toda vida, irradiar sentimientos de paz y bienestar, y cuando el hombre reemplace las emanaciones egoístas de la conciencia humana por la paz del Espíritu, ciertamente el “Reino de los Cielos” se manifestará en la Tierra.

Aunque toda vida requiere ser confortada, existen pocos individuos que desean aprender cómo convertirse a sí mismos en Presencias Confortadoras, pero si cada uno comprendiera la importancia de hacer un esfuerzo para mantener una acción vibratoria de paz y armonía, esto proveería los canales requeridos para que las Huestes Ascendidas proyec­tasen por medio de ellos ese bienestar Divino al mundo de las formas.

9. AMOR DIVINO

Cada Virtud que el hombre se enorgullece de poseer, es una parte indisoluble de la Naturaleza Divina y que él siente que es suya, porque la contemplación de esta naturaleza cósmica indivisible es muy difícil para él.

El Amor de la Gran Omnipresencia Universal, lo envuelve todo, llenando completamente el Universo; y no existe un espacio donde el Amor no esté manifestado.

10. LA GRAN HERMANDAD BLANCA

Cuando el individuo en su estudio de las Leyes Superiores encuentra que ha llegado a cierto punto en el Sendero de la Evolución, sorpren­dentemente, la Deidad deja de ser un Principio Abstracto como lo enseñan algunos metafísicos. En cambio, entra en contacto directo con ciertos Seres Cósmicos quienes por mérito individual, les ha sido dada la responsabilidad de ayudar a la evolución del Universo. Estos Seres, son los Ascendidos Maestros de Amor y Sabiduría, quienes forman la Orden conocida como la Gran Hermandad Blanca.

Sólo por la dedicación voluntaría de vida calificada, lo hacen a uno miembro honorario de esta gran Orden, cuyo propósito y servicio en el esquema de la evolución, es enseñar al hombre como crear y sostener la perfección. Cuando una Inteligencia ofrece voluntariamente aportar su don diario de vida para ayudar en la evolución de todo el Plan, tal ser, es aceptado por la Hermandad y se convierte en parte de ella.

REVISTA METAFÍSICA “EL NUEVO PENSAMIENTO”
Directora: CONNY MÉNDEZ
AÑO 1 – Nº1 – ABRIL, 1970