@solitalo

La Luz de la Verdad es universal, nos habla de corazón a corazón a todos por igual, sin hacer ninguna diferencia, porque habita en cada célula o átomo, es la energía inconmensurable cósmica omnipresente, omnisciente y omnipotente.

La Luz de la Verdad es el TODO y estar en armonía con ello basando tu camino en el amor incondicional, el respeto, la libertad y el perdón a todo lo creado, es la esencia primera del sendero, que te llevará a ser un hombre despierto con conocimiento del mecanismo cósmico y ello te alejará del miedo, el engaño y la ignorancia.

La luz de la verdad es la fuerza o energía que cohesiona al TODO y la NADA al mismo tiempo. El UNO es mucho más grandioso o infinito que lo que mente alguna pueda vislumbrar y no puede ser limitado a un camino u otro, puesto que eso es denso y material.

La Luz de la verdad no está en la superficie del mundo, sino en las profundidades del SER   Las ciencias universales se vuelven más comprensibles, a medida que crece el nivel de onda vibratoria del individuo. La libertad, la búsqueda y a la experiencia obedecen a la luz, a la verdad. Se alimentan con valentía y apertura mental.

La luz de la verdad siempre ha estado a la vista tras los símbolos. Dependiendo del nivel vibratorio de cada uno, es más profunda o no, la comprensión del mensaje. Aquel que primero ha comprendido y luego integrado a su ser lo verdaderamente sagrado, se deja arrastrar por la vibración, sabe que le llevará a buen puerto mientras se eleva hacia la música de las esferas. Vibrando a cada instante en una longitud de onda más elevada, más sutil.

La luz de la verdad te llevará a
estar en silencio la mayor cantidad posible de tu tiempo, para poder escuchar a tu maestro interno. Cada palabra que salga de tu boca tendrá un peso inigualable, porque nace de la verdad, de la sabiduría. 

Extracto del Libro de Maat. El legado de Hermes Trismegisto