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@solitalo

Dos obras del célebre filósofo griego Platón, parte de una inacabada trilogía, se han convertido en elementos fundamentales a la hora de afrontar el mito de la Atlántida.

En dichos poemas, compuestos a manera de diálogos entre varios personajes, tanto reales como presuntamente ficticios: como Sócrates (maestro de Platón), Hermócrates, Timeo y Crítias.

Dichos poemas; el Timeo y el Crítias, mantienen una evidente continuidad, como si de un solo relato se tratase. Relato que es bruscamente cortado cuando Crítias, respondiendo a Hermócrates, narraba como Zeus convoca a los Dioses en su mansión para dar un castigo a los hombres de la tierra «Y habiéndolos reunido, les dijo…». Y así termina.

¿Porque interrumpió Platón tan bruscamente su relato? Ante este sorprendente enigma los especialistas apuntan tres posibilidades:

1º: Que Platón escribió la obra entera, pero que se ha perdido.

2º: Que se vio imposibilitado de acabar el diálogo, por haberle llegado la muerte antes de hacerlo.

3º: Que renunció al gran proyecto de su trilogía para redactar las Leyes (esta última es la más aceptada por los historiadores).

El hecho incuestionable es que la historia de la Atlántida en el Timeo y el Crítias está incompleta por causas desconocidas. Pese a ello, en el tercer libro de las Leyes, tras narrar la historia legendaria de los primeros reyes de Grecia y la invasión de los Persas, y refiriéndose al pasado más remoto especifica que «una serie de cataclismos sucesivos ha impedido que las hazañas de los primitivos atenienses (en guerra con los atlantes) hayan llegado hasta nosotros, ya que el diluvio no dejó mas que montañeses incultos».

En el Timeo, Platón habla de una guerra entre dos países de la catástrofe que siguió a esa guerra, dando al traste con la tierra misma, sobre la que se asentará la Atlántida: «Han transcurrido en total nueve mil años desde que estalló la guerra, según se dice, entre los pueblos que habitaban más allá de las Columnas de Hércules y los que habitaban al interior de las mismas». Esa guerra, entre atlantes y atenienses, es subrayada en el Crítias, donde además se especifican las precauciones tomadas por Poseidón, soberano de la Atlántida, para mantener en este pais el reino de la justicia, añadiendo algunos datos sobre las costumbres, ritos, y hasta la fauna de tan legendario continente, «animales salvajes siendo el mas voraz el elefante».

Sin embargo, apunta el crítico Francisco de P. Samaranch, antes del Timeo de Platón no se encuentran referencias a la Atlántida mítica entre los clásicos griegos: » La Odisea no habla de la Atlántida sino solo de Átlas, padre de Calypso, que nada tiene que ver con el Atlas de aquí. Ningún fragmento de los presocráticos y ningún texto de Aristoteles o su escuela alude a la Atlántida -estos últimos si lo hacen citan el Timeo, no otra fuente-… Herodoto sólo conoce bajo el nombre de Atlantes a los habitantes del contorno del monte Atlas…».

Pese al escepticismo de Samaranch, algunos científicos dieron crédito al relato de Platón, y en el número de junio de 1913 del Bulletín de l`Institut Océanographique el sabio geólogo M. O. Termier publicaba su conclusión de que Platón había sido absolutamente exacto en su relato, afirmando que «en una época relativamente reciente, hacia el fin de la era cuaternaria, al oeste del estrecho de Gibraltar se hundió una vasta región continental o formada de grandes islas, y las huellas de este cataclismo quedan visibles aún para el geólogo…». Desde ese punto de vista tal vez Timeo y Crítias no fuesen tan solo personajes de ficción fabulados por el filósofo griego, ni la Atlántida únicamente un mito.